Gimnasia también avisó en el Clásico Platense. Y lo hizo con una jugada que además de haber sido muy clara, también fue estéticamente excelente: un mano a mano que Fernando Muslera le desvió a Marcelo Torres, quien se perdió la situación más peligrosa del equipo de Fernando Zaniratto en el partido.
Todo ocurrió promediando los tres minutos del segundo tiempo. Alexis Steimbach, en posición de volante por derecha, levantó la cabeza y buscó con un pase diagonal a Marcelo Torres, quien la dejó pasar al observar que detrás suyo estaba Nicolás Barros Schelotto. El Heredero, rápidamente, clarificó con un pase/pared al Chelo, quien pisó el área y encaró.
Torres no pateó de primera, nada de eso: alzó la cabeza, enganchó para dejar pasar -y desparramado- a Leandro González Pirez y quedar frente a Muslera. Rápidamente el arquero uruguayo achicó, se le puso de frente al delantero de Gimnasia y pudo, con su reacción, atorar exigido el tiro del #32. De ahí, un nuevo despeje derivó en un tiro de esquina.
Fue la primera jugada clara de GELP, que minutos después avisó con un remate desde la derecha de Steimbach: enfiló como puntero, recortó hacia adentro y pateó de zurda al segundo poste de un Muslera que no llegaba si el tiro tenía un poco más de dirección.

