Son esta clase de partidos que, por el rival y su circunstancia, y por la derrota y la forma, generan un impacto diferente. En este caso, negativo. Porque justo en la previa de iniciar su competencia internacional, Estudiantes perdió contra uno de los rivales que menos recursos tiene en el fútbol argentino. Y en ese contexto, el Pincha de los millones en refuerzos, justamente uno de los que más tiene, quedó expuesto por el flojo nivel de sus incorporaciones.
Más allá de la opaca actuación que tuvieron contra Barracas, hay una realidad en particular: todos sumaron minutos en Sarandí y el Pincha jugó el peor partido del año. Y otra más general y todavía más inquietante: ninguno de los que llegaron, por ahora, rindió de acuerdo a las expectativas. Y esa situación, a esta altura del año, los pone en deuda. Acá, el uno por uno…
Cristian Medina
Está lejos, lejísimo, del jugador que se destacó en Boca. A Medina le pesan los 15 millones de dólares que pagaron por él y también su condición de fichaje estrella. Jugó un flojo primer tiempo, sin comprometerse con el juego ni con el equipo. Desde que llegó, nunca brilló, todavía no hizo un partido completo. Esta vez, Domínguez lo sacó en el entretiempo. Más allá de que pudo regular su físico porque se viene la Copa Libertadores, fue todo un mensaje.
Ezequiel Piovi
Tuvo que reemplazar a Santiago Ascacibar, capitán y símbolo del equipo, y estuvo lejos de hacerlo olvidar. Dio ventajas en el medio y tanto en el primero como en el segundo gol, no termina de cortar la jugada (sobre todo en el 2-1 de Bruera). Llegó con una enorme expectativa, por su condición de figura y capitán de la Liga, y tuvo un buen comienzo, pero por ahora no es el que el Pincha fue a buscar.
Santiago Núñez
No es el que se fue a México. O por lo menos, está lejos de ese nivel. Más allá de que fue el que mejor rindió de los que llegaron en sus primeros encuentros, es el líder de una defensa a la que le hacen goles en todos los partidos. De hecho, en el segundo gol, tampoco llega a cruzar a tiempo más allá del error original de Mansilla. Deberá levantar porque, ahora mismo sin Boselli, Estudiantes lo necesitará más que a ninguno para la Copa Libertadores.
Ramiro Funes Mori
El Melli llegó y se metió en el equipo después de mucho tiempo sin jugar en River. Y lo está sintiendo. Más allá de la confianza del DT, no da garantías de seguridad y con Barracas fue amonestado en el primer tiempo, una de las razones por las cuales Domínguez lo sacó en el entretiempo. Sin Boselli (desgarrado) y con Facundo Rodríguez en flojo nivel, Estudiantes necesita mucho más de él.

Lucas Alario
Fastidioso para jugar, sin conexión con el juego y con el equipo, tuvo apenas un cabezazo que se fue cerca del palo de Ledesma. Pero no mucho más. Cuando no juega Carrillo, se siente. Y en parte, es su responsabilidad. Desde que llegó tampoco cumplió con las expectativas: apenas un gol y de penal. Pero más allá de eso, no se genera situaciones de gol ni tampoco se lo ve fino para definir las pocas que tiene.
Facundo Farías
El último en debutar y está claro por qué: fuera de ritmo, de tiempo y de distancia. Otro que está lejos de esa súper versión que mostró en Colón y que lo llevó a ser comprado por el Inter de Miami. La Joya entró en el segundo tiempo cuando Estudiantes perdía y no fue solución. Lo peor es que no da señales de que su situación vaya a cambiar en el corto plazo.
Alexis Castro
También ingresó en el inicio del segundo tiempo y pesó poco en el partido. No hizo demasiado para cambiar el desarrollo por lo que tampoco fue la solución esperada. Salvo el gol del triunfazo contra River (que hoy, ahora mismo, parece quedar muy lejos), todavía no termina de convencer. Una lesión también le sacó continuidad, pero es otro que debe levantar.

