Se sabe, desde hace tiempo, que la violencia tiene múltiples formas y –penosamente- las canchas de fútbol de Argentina suelen ser los escenarios para que todas y cada una de ellas se hagan presentes: racismo, machismo, gordofobia, homofobia son solo algunas de las figuras de violencia que suelen decir presente fin de semana tras fin de semana, sea a nivel local o internacional por eso, este nuvo caso de discriminación en cancha de Quilmes no asombra pero si puede ser usado como un punto de inflexión.
Giuliana Asprea es locutora Nacional y voz oficial del partido de Berazategui, este fin de semana le tocó ser la Voz del Estadio en cancha de Quilmes y debió padecer estos flagelos mientras realizaba su trabajo, sin embargo, lejos de intimidarse salió a realizar su descargo apoyada en el enorme respaldo recibido por quienes ya no ocultan su hartazgo ante estas situaciones lamentables que fueron expuestas en redes por su hermana Giovanna.
Discriminación y machismo: La gordofobia en Quilmes y el descargo de la locutora
“Ayer tuvo el honor y el placer de ser la Voz del Estadio de Quilmes, que es mi pasión, es mi amor, para mí Quilmes es mi familia y mi amor. Voy a la cancha desde que estaba en la panza de mi mamá y me hicieron socia antes de nacer. Tuvo antes ese número que DNI. Imagínense el amor que tengo y tiene mi familia por Quilmes”, comenzó diciendo Asprea que lució la camiseta del club cervecero durante su réplica.
“Ayer tuve la oportunidad de ser la Voz y que más lindo que en el club. Lo tuve que ir a cubrir, sentía una gran responsabilidad por estar en el club que amo. Era una forma de demostrarme que podía pese a los nervios. Fui preparada, me llevé todo y arranque. La voz del Estadio antes estaba en la cabina y ahora está en el campo de juego. Deje todo y más de lo que soy para dejar alto a mi club”, explicó quien con su voz cuidó a los vecinos de Berazategui durante los días más difíciles de la pandemia.
El pedido de reflexióny la reivindicación de las mujeres en el fútbol
– “Yo conduzco eventos y la gente te suele venir a pedir cosas. Las autoridades policiales me pidieron que pida que los hinchas se bajen del alambrado. Hago el pedido correspondiente y, inmediatamente que termino de decir eso, me empiezan a gritar “gorda de mierda”, “gorda conchuda”, “gorda la concha de tu madre” y yo me re calenté pero, a diferencia de la Giuli de otros años, no reaccioné mal”
– “No me enojó y no me molestó que me digan eso. Yo me miro todos los días al espejo y sé que cuerpo tengo y estoy orgullosa del cuerpo que tengo. Lo que me molesta es que la gente, en particular los hombres – porque fueron hombres los que me gritaron- sientan que tienen el poder de decirle a las mujeres cualquier cosa. Me duele que en 2022 se diga gorda para insultar. No me molesta ser gorda, me molesta que lo usen como insulto. Tengo 28 años y hace 28 años que voy a la cancha, yo sé que es así pero no tiene que ser así”.




