Con goles de Facundo Sánchez y Matías Aguirregaray, el equipo que dirige Nelson Vivas empató 2 a 2 ante Independiente, en el Libertadores de América, por la fecha 22 del torneo de Primera División y así empezó allí empezó a despedirse de uno de sus objetivos de la temporada.
Ser o no ser. Estudiantes se anda debatiendo qué ser en el torneo argentino desde hace varias fechas y en las últimas ingresó en una irregularidad que, sumada al cierre del año pasado, le empiezan a pasar factura en el certamen.
El equipo que dirige Nelson Vivas necesitaba sumar de a tres para ilusionarse con seguir peleando arriba, donde Boca es el líder, pero le cuesta mucho ponerse ese saco y volvió a demostrarlo, en esta oportunidad en Avellaneda.
Si bien el León acumula siete partidos sin conocer la derrota en el torneo local, llegó a su tercer empate seguido, justo cuando todos esperaban que muestre otra imagen, siendo más protagonistas y buscando las victorias.
Del mezquino planteo y empate en Rosario, a la búsqueda pero pobre igualdad de local ante Huracán y ahora a otro empate. Si bien el Rojo mereció quedarse con los tres puntos, el Pincha hizo negocio y se llevó una unidad que de poco le sirve, solo para seguir en puesto de clasificación a la Copa Libertadores.
Lejos de aquellas derrotas del final del 2016 y la caída ante Vélez, en la reanudación del Torneo, Estudiantes transita en el fútbol argentino con su irregularidad. Sus aciertos le permiten soñar pero sus errores le muestra la realidad y en Avellaneda se fue con un punto pero con la sensación de que no tiene con qué pelearle a Boca y a Newell´s quienes están por encima.

