Gimnasia dejó pasar una buena chance de dar un golpe de efecto en el Torneo Apertura. El equipo de Fernando Zaniratto estuvo dos veces arriba en el marcador en su visita a Tigre, pero un nuevo bajón en el complemente le hizo tener que conformarse con el empate. Como ante Rosario Central, el Lobo fue de mayor a menor, mostrando dos versiones muy diferentes.
Con buenos rendimientos en líneas generales en los primeros 45 minutos, los goles de Enzo Martínez y de Marcelo Torres le permitieron al 11 albiazul irse al descanso 2-1 en el tanteador (David Romero puso el 1-1). Sin embargo, en la segunda etapa el Tripero fue otro, retrocedió en lo mostrado y otra vez cometió errores puntuales que desembocaron en el 2-2 definitivo.
A los 13, y en un córner desde la izquierda para los de Diego Dabove, Nelson Insfrán calculó mal y Renzo Giampaoli perdió la marca de Alan Barrionuevo. Combo letal para el 2-2. Cabezazo seco del defensor local ante un arco indefenso y baldazo de agua fría para un equipo que había hecho las cosas bien en el amanecer del juego.
Otra vez, como ante Rosario Central en el Bosque la fecha pasada, Gimnasia comenzó de buena manera y terminó complicándose más por impericia propia que por virtud ajena. Los de Zaniratto no logran sostener el rendimiento ni la intensidad durante los 90 minutos de juego y las modificaciones desde el banco tampoco colaboran con ello.
En esta ocasión, por lo menos, no pasó del triunfo a la derrota como ante el Canalla. Sumó y sirve, pero no debe conformarse con ello si es que efectivamente quiere dar el salto de calidad que pretende desde hace tiempo. Será trabajo del DT y de los protagonistas corregir esos detalles que no le están permitiendo redondear los partidos.


