A pesar del cambio de técnico y de las caras nuevas en el equipo, Gimnasia no logró mostrar algo distinto en su debut. Con un mediocampo desarticulado, un defensa con falencias y una delantera sin claridad ni profundidad, el equipo de Orfila todo decepcionó en su estreno. Aunque la diferencia fue mínima, la Gloria perdonó mucho e Insfrán volvió a ser figura.
Al Lobo le faltó volumen de juego. No tuvo iniciativa ni creatividad para adueñarse del partido o lograr claridad en ataque. Al mismo tiempo, cometió errores defensivos en el fondo que permitieron que la Gloria gane tiempo y espacio en ofensiva. Un desempeño flojo en general que chocó con las grandes expectativas que tenía el público tripero
Como si no hubiese existido el parate de más de dos meses, el Bosque volvió a ser una caldera. Ya sin Flores y ahora con Orfila, con las altas y bajas del mercado de pases, el disgusto de la gente fue el mismo. Hubo silbidos en el cierre de la primera mitad y cánticos contra jugadores y dirigentes.

La ilusión renovada se desmoronó en un partido. Porque, además, Gimnasia no encontró respuestas ni alternativas. No dio señales de recuperación ni insinuó el empate, más allá de alguna llegada aislada que no terminó por concretar. Un debut fallido que preocupa, ya que la necesidad de puntos es cada vez mas urgente y el panorama no parece alentador.
Orfila hizo su estreno con el pie izquierdo y ahora deberá trabajar para revertir la situación, que inició adversa y que no le dará mucho margen de error. De momento, Gimnasia comenzó el Clausura con una derrota, fue ampliamente superado por Instituto y sus hinchas se fueron enojados.

