Estudiantes derrotó ayer a Independiente y después de casi un año volvió a cosechar tres victorias seguidas. Más allá de la dolorosa derrota ante Gimnasia que marcó el final de una racha histórica, el inicio del ciclo de Eduardo Domínguez es altamente positivo, desde los resultados y también desde el juego.
Con Abel Balbo el Pincha solamente había ganado dos de sus primeros siete partidos en el 2023, contando el duelo de Copa Argentina ante un rival dos categorías inferior, mientras que desde la llegada del Barba no solo ganó cuatro sino que lo hizo en solo cinco partidos. El único que perdió fue justamente el Clásico.
El ciclo de Eduardo Domínguez al frente de Estudiantes comenzó una fecha antes de ese partido, cuando el elenco Albirrojo recibió a Huracán en UNO. Ese día el Pincha mostró un cambio de cara pero recién pudo ganarlo en el quinto minuto adicional, gracias a una agónica tijera de Santiago Ascacíbar.
Luego del duelo ante Gimnasia el plantel de Estudiantes necesitaba tener una rápida reacción y eso fue lo que sucedió: en poco más de una semana disputó tres partidos y los ganó todos. El primero fue con un contundente 3-0 ante Newell’s, quizás en el mejor partido de lo que va del año por el nivel de juego exhibido.
No conforme con ello, días más tarde, el equipo de Eduardo Domínguez hizo su debut en la Copa Sudamericana de visitante ante Oriente Petrolero de Bolivia. Si bien el rival demostró ser sumamente débil, el Pincha debió hacer frente a una localía pesada y a un arbitraje muy malo. Así y todo terminó ganando 1-0 con nueve futbolistas.
Finalmente el encuentro de ayer representó la continuidad de la evolución y la confianza que había mostrado el equipo días atrás. El Pincha fue notoriamente superior a Independiente y de haber tenido otra eficacia podría haber liquidado el partido mucho antes, sin sufrir como lo hizo durante el cierre.


