No cabe duda que el mercado de pases del Lobo se vio condicionado por su situación económica, ya que justamente por ese motivo se cobró al que hasta diciembre era su entrenador, Mariano Soso, y lo vio iniciar el semestre con Facundo Sava en el banco.
Solo dos fueron las caras nuevas del elenco Tripero en este receso, y una de ellas todavía ni siquiera pudo entrenar junto a sus compañeros ya que terminó de cerrar su arribo al club en las últimas horas: se trata de Jerónimo Barrales.
El mercado Tripero fue austero por donde se lo mire, ya que, priorizando la delicada economía que tiene al club en concurso de acreedores, se resolvió que solo llegarían futbolistas en la medida que se liberaran algunos contratos.
Con la salida de Nicolás Ibáñez confirmada se contrató a Facundo Pereyra, y una vez que se cerró la partida de Nicolás Mazzola al fútbol chileno se aceleró justamente por Barrales. El saldo, igualmente, es favorable: también se fueron Yair Bonnín, Oliver Benítez y Christian Ramos.
FACUNDO PEREYRA
El delantero de 30 años volverá a vestir la camiseta de Gimnasia luego de su paso entre 2012 y 2014, después de pasar el último semestre en el en Necaxa de México, en donde no tuvo mucha acción en cancha (8 PJ sin goles).
El Gordo le aportará una variante importante en ataque a Sava, ya que puede jugar en cualquier puesto del frente ofensivo Albiazul. Llega en libertad de acción, y el contrato que firmó con el club fue por los próximos 18 meses.
JERÓNIMO BARRALES
El nueve, también de 30 años, llega a Gimnasia para aportar una clara referencia aérea, algo que no abunda en el plantel Tripero y más aun teniendo en cuenta que Franco Niell asoma como nueve titular, y si bien tiene un buen cabezazo, no tiene estatura.
El delantero arriba en libertad de acción luego de terminar su vínculo con el Sivasspor de Turquía y tras pasar el 2017 a préstamo en el Johor de Malasia (3 PJ sin goles en el primer equipo y 12 PJ con 10 goles en la filial). Su contrato es a préstamo por un año.




