Es un bombazo. Por los nombres, por el momento, porque sin dudas es una de las limpiezas más fuertes de los últimos tiempos. Eduardo Coudet pasó la escoba, borró a 11 jugadores (y puso como negociable a cuatro más) y River lo hizo oficial. El club comunicó de manera oficial que el nuevo técnico no tendrá en cuenta a Maximiliano Meza, Germán Pezzella, Paulo Díaz, Fabricio Bustos, Alex Woiski, Maximiliano Salas y Giuliano Galoppo.
Ninguno de ellos integrará la delegación que el sábado viajará a Alicante, a realizar la pretemporada. Y, por el contrario, deberán presentarse en el River Camp a partir del lunes 22. Además, hay otros dos pibes, con gran proyección, como Ian Subiabre (que también sonó en el Lobo) y Santiago Lencina, que por “tener negociaciones en curso para incorporarse a otras instituciones, tampoco viajarán a la pretemporada”.

Al mismo tiempo, el club tampoco contará con dos de sus jugadores mundialistas: “Una vez finalizada la participación de su selección en el Mundial, Kevin Castaño se reincorporará a los entrenamientos junto a los jugadores mencionados. En igual sentido lo hará Matías Galarza Fonda en caso que el ejercicio de la opción de compra no sea ejecutada efectivamente”. Al colombiano lo pagaron casi 15 millones.
Por otra parte, el club informó que declaró “negociables a cuatro futbolistas que integrarán la delegación que viajará a Alicante, decisión que ya fue comunicada a sus respectivos agentes”.
La situación de Maxi Meza que interesa a Gimnasia
A partir de esta decisión de River, a Gimnasia se le abre la puerta para poder repatriar a Maxi Meza. Si bien la idea del jugador era quedarse a cumplir contrato con el Millo hasta fin de año, ahora con esta situación puede acelerar su salida y el Lobo, seguramente, aparece como una de las opciones para repatriarlo.

Por lo pronto, en ese sentido, el escenario invita a pensar que la chance que parecía cerrada, ahora puede tener otro panorama de negociación, teniendo en cuenta que el representante de Meza también tiene otros jugadores en el plantel tripero (el Mono Insfrán y Franco Torres) y un buen vínculo con la dirigencia actual.

