Argentina ya está en los octavos de final del Mundial, aunque debió trabajar mucho más de la cuenta para conseguirlo. La Selección derrotó 3 a 2 a Cabo Verde en un encuentro cambiante, en el que estuvo dos veces arriba en el marcador, sufrió las respuestas del rival y recién pudo asegurar la victoria gracias a un gol de Cristian Romero sobre el final del suplementario.
El equipo de Lionel Scaloni encontró la apertura del marcador a los 28 minutos del primer tiempo, cuando Lionel Messi marcó el 1 a 0. Sin embargo, la alegría duró poco y en el inicio del segundo tiempo Cabo Verde logró reaccionar para igualar el desarrollo.
En el suplementario apareció Lisandro Martínez para devolverle la ventaja a la Albiceleste con el 2 a 1, aunque nuevamente el conjunto africano encontró espacios y volvió a empatar un partido que se presentaba cada vez más incómodo para el campeón del mundo.
Cuando el encuentro parecía encaminarse a un desenlace incierto, Cuti Romero, de cabeza, marcó el 3 a 2 definitivo, resolviendo un compromiso que se había complicado más de la cuenta y asegurando el pasaje a los octavos de final.
Más allá de la clasificación, el rendimiento dejó varias preocupaciones. Argentina mostró pasajes de buen fútbol, pero también sufrió defensivamente, perdió solidez por momentos y dependió otra vez del talento de Messi y la jerarquía individual para sacar adelante un partido que, en la previa, aparecía mucho más accesible. Ahora, con el boleto a octavos asegurado, el margen de error se achica y la Selección deberá elevar su nivel para seguir soñando con el bicampeonato.

