Argentina se despidió del Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Qatar 2025 en un duelo que tuvo de todo: un arranque prometedor, errores costosos y un cierre dramático que obligó a definir desde los doce pasos. El equipo de Diego Placente parecía encaminado cuando Ramiro Tulián abrió el marcador, pero México reaccionó con un doblete de Luis Gamboa que dejó a la Albiceleste en situación límite.
Sobre el final, un error del arquero Santiago López le permitió a Fernando Closter empatar y forzar la tanda de penales. Allí, la selección mexicana fue más precisa y terminó imponiéndose 5-4 para sellar la eliminación argentina en octavos de final.

La caída deja varias claves para analizar: la fragilidad defensiva en momentos decisivos, la dificultad para sostener ventajas en un torneo de alta exigencia y la necesidad de capitalizar mejor el talento juvenil. Aun así, el carácter mostrado para reaccionar sobre el final invita a pensar en futuro.
Para Argentina, el Mundial terminó antes de lo planeado. Para el proceso juvenil, en cambio, puede convertirse en un punto de inflexión: corregir, ajustar y volver a empezar.

