Gustavo Alfaro se ausentó un día donde aclaró algunos de sus pensamientos buscando cambiar el rumbo del equipo en cuento a su andar y funcionamiento. En este sentido, aparecieron varias sorpresas.
En primer lugar, deja el esquema 4-4-2 para volver al 4-1-4-1 que utilizó en gran parte del campeonato hasta el momento. Más allá de esto, se produjeron dos variantes de nombres y además se dio un ingreso muy esperado.
En el arco se mantuvo Alexis Martín Arias, en la zona defensiva ingresó Manuel Guanini en la zaga junto a Maximiliano Coronel, pasando Facundo Oreja al lateral izquierdo y Sebastián Gorga al derecho.
Por delante de esta línea se paró Luciano Perdomo como contención, buscando que él sea el primer pase y la salida antes de llegar a los volantes de creación y ofensivos. Delante suyo pero más adelantados se ubicaron Sebastián Romero y Ramiro Carrea, que fue quien estuvo más cerca del área rival.
Por las bandas aparecieron las novedades. Daniel Imperiale dejó el equipo para dar lugar a Nicolás Ibáñez por la derecha y Lucas Licht por la izquierda, algo que probo en la previa de Boca pero que finalmente no fue implementado.
Promediando el trabajo táctico, ingresó Matías Noble en lugar de Sebastián Romero. Alfaro lo siguió en la reserva y no tuvo más minutos debido a que venía con desgaste y sobrecargado de dicho cotejo. No hay que descartar que pueda estar desde el arranque.
Por último, tuvo lugar el otro gran cambio ya que Federico Rasic jugó en lugar de Franco Niell. El lungo delantero no estaba yendo ni al banco de suplentes, pero Alfaro se inclinó por él por sobre Pablo Vegetti. Cabe aclarar que Niell no presenta lesión alguna.
Quedan 5 días para el viaje hacia Salta, pero el entrenador de Gimnasia comenzó a mostrar indicios. Resta para que sean confirmaciones, pero lo cierto es que Gustavo Alfaro tiene en su cabeza meter mano.

