Estudiantes iniciará su camino internacional este miércoles por la noche visitando a Independiente Medellín en Colombia. No solo será el estreno copero del equipo, sino también el debut de Alexander Medina como DT del Pincha en el plano internacional. Un momento crucial tanto para el club como para el ciclo del técnico uruguayo.
A sus 47 años, con casi 10 años dirigiendo, el Cacique tendrá su cuarta participación en el máximo certamen internacional. La primera de ellas fue con Nacional en la Copa Libertadores 2018, donde avanzó las fases 2 y 3 y se metió al Grupo F, que compartió con Estudiantes, Santos y Real Garcilaso. Luego de clasificar en la tercera posición, cayó a la Copa Sudamericana y alcanzó los cuartos de final, donde fue eliminado por Fluminense.
Años más tarde, ya en Vélez, disputó la Libertadores por segunda vez pero con el torneo ya comenzado. Continuó el certamen que inició Julio Vaccari y dirigió al Fortín desde octavos de final hasta las recordadas semifinales con Flamengo, donde intentó perjudicar el juego del rival con el estado del campo del Amalfitani y quedó eliminado tras recibir una dura goleada por 4-0 en el partido de ida. En esa Copa (2022), eliminó a River en octavos y a Talleres en cuartos.
Finalmente, en su segundo ciclo en la T, dirigió su tercera y hasta el momento última edición de la Libertadores, aunque duró solo un partido. Estuvo a cargo del estreno del equipo cordobés ante San Pablo y, tras la derrota 1-0 en el Estadio Mario Alberto Kempes, dejó su cargo de común acuerdo con la Comisión Directiva. De esta manera, con Estudiantes, iniciará su cuarta Copa Libertadores como entrenador.

Un momento único en la Copa como jugador
Uno de sus momentos más destacados como futbolista en la Libertadores fue justamente ante Estudiantes en la edición 2009. Jugando para el Bolso, enfrentó al equipo de Alejandro Sabella en semifinales y convirtió un gol que le dio vida a su equipo y que preocupó al Pincha. A falta de 15 minutos para el cierre de la serie, anotó el 1-1 parcial (1-2 global) y le puso suspenso al final. Con ese gol, el Cacique le cortó un invicto récord a Andújar de 800 minutos sin recibir goles en esa Copa.


