Darío Sarmiento empezó a sonar en el mundo desde ayer, cuando Estudiantes confirmó su venta al Manchester City por al menos 6 millones de dólares. Alejandro Sabella ya lo había marcado y elogiado.
El ex jugador y ex entrenador Albirrojo fue un adelantado. Cuando el juvenil tenía un puñado de minutos en la primera división se arrodilló ante él y elogió sus condiciones. Como un padre o un abuelo, lo abrazó y lo remitió algunas palabras para su carrera.
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La imagen que tuvo lugar el 9 de noviembre de 2019 generó un gran impacto en el momento y hoy gana aún mayor trascendencia, luego de que Estudiantes confirmara la venta de Darío Sarmiento al Manchester City.
Pachorra reconoció con el tiempo que se sentía avergonzado por aquella actitud, pero fue muy genuina y marcó lo que sintió por un futbolista que solamente había sumado pocos minutos en la primera división del club.
Además de arrodillarse ante Darío Sarmiento en pleno vestuario de UNO, en medio de la inauguración del estadio, Alejandro Sabella lo apodó aleluya al juvenil, después de verlo tocar la tercera pelota y esperanzado por lo que vendría.
DE SABELLA A SARMIENTO
Después de aquel gesto que recorrió el mundo, Alejandro Sabella contó lo que sintió al ver a Darío Sarmiento y el apodo que le puso cuando lo vio debutar con la camiseta de Estudiantes.
“Lo hice porque es un chico que juega muy bien, que me da una esperanza de un buen futuro para él y para todos nosotros que queremos tanto al club”, explicó el ex jugador y ex entrenador Pincharrata al ser consultado por el día que se arrodilló. Aunque también reconoció que “me arrepiento, porque me parece que estaba fuera de orden”,
“Con la segunda o tercera pelota que recibió en un partido en el Estadio Único le puse Aleluya. Es una expresión de júbilo. Es esperanzador”, había dicho Pachorra al explicar el apodo que le puso a Sarmiento.
SARMIENTO ANTE SABELLA
Darío Sarmiento se sonrío tímidamente, escuchó cada una de las palabras que le dijo Alejandro Sabella y luego posó para una foto con uno de los emblemas de la historia de Estudiantes.
“Me hice el boludo… pero cuando vino y me preguntó si era Sarmiento, le dije que sí y se arrodilló. Me dijo que iba a ser un crack pero que esté tranquilo. Estaba re nervioso, no lo podía creer. Te juro que me temblaban las patas, no sabía que decirle. Todavía me pongo nervioso cuando lo cuento, imaginate en ese momento”, reconoció el futbolista que fue vendido al Manchester City luego del gesto de Sabella.



