Una de las historias que más se repiten en el fútbol es la de los cracks que son rechazados en sus primeros pasos. Se habla que Boca no quiso a Ronaldo, que Tiro Federal rechazó al colombiano de la Juventus Juan Cuadrado, que Estudiantes desestimó a Claudio Piojo López y así la lista se vuelve interminable.
Es un hecho que los formadores ven cientos y cientos de chicos y que muchas veces su trabajo es buscar talentos para lugares específicos. Lo que hace que, en la búsqueda, se escapen detalles. Eso es lo que le pasó al entonces entrenador del granate cuando Sergio Agüero fue con su padre, desde Quilmes, a probarse a Lanús con tan sólo 8 años.
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El ahora máximo goleador extranjero histórico de la Premier Leaguecontó que fue con su amigo “Cristian” a probarse y que el entrenador le preguntó de que jugaba “Juego de 10”, le dijo el Kun pero lo mandaron al lateral derecho. “Terminó el entrenamiento, bien todo, llego a mi casa. Pero después veo que no vamos más a Lanús“, contó el Kun, en su vivo de twich.
“Mi viejo nunca me quiso decir en ese momento qué pasó“, reveló Agüero que agregó una insólita anécdota a la historia. Jugando al babi fútbol, ya en el Rojo, el Kun reconoció al entrenador en otro equipo y le dijo a su papá “¡es este!”. El padre le dijo que hable con el para que le cuente lo ocurrido entonces y en técnico le contó que le pedían defensores grandotes y que por eso no había quedado. “Sigo siendo chiquito”, dijo entre risas el goleador: “le erraron de posición nomás, pero que va a ser”.

