El estadio Arena do Gremio fue el escenario del monólogo futbolístico de Brasil. El seleccionado local puso en un arco a Paraguay durante 90 minutos pero no pudo quebrar el cero y debió definir la historia desde los doce pasos.
El primer tiempo expuso el juego que desarrollan ambos seleccionados. Brasil se adueñó del balón y con un juego colectivo muy atractivo y rápido generó varias situaciones para abrir el marcador. Paraguay se centró en su campo, pobló el medio y apostó a atacar de contra y encontró una posibilidad clara.
A los 8´ minutos del complemento, el árbitro marcó penal a favor del local, pero luego de la revisión del VAR, marcó tiro libre al borde del área grande y expulsó a Balbuena. De ahí en adelante, el juego fue del seleccionado que dirige Tité que buscó por abajo, por arriba y de media distancia pero no pudo abrir el marcador y el encuentro pasó a la definición por penales.
Desde los doce pasos Brasil se impuso por


