En el partido contra el Atalanta, y con una recuperación record, Lucas Biglia volvió a sufrir un golpe en la zona que lo tenía a maltraer. Fue el Papu Gómez el que con un rodillazo hizo contener la respiración de Jorge Sampaoli. Para la tranquilidad del entrenador, horas después se dieron a conocer los resultados.
Se hizo una resonancia magnética y determinaron que esta nueva lesión no pondría en riesgo su participación en el Mundial. Tiene un desplazamiento en una de las vértebras fracturadas y con un fuerte hematoma.
La semana que viene se hará presente en Argentina para sumarse a las prácticas junto con el plantel que citó Sampaoli. En caso de que no llegue, tienen otras alternativas para viajar al certamen más importante de selecciones.


