El último Presupuesto de Axel Kicillof empieza a caminar rumbo a la Legislatura. Este jueves, el ministro de Economía, Pablo López, desembarcará en el Anexo de la Cámara de Diputados a las 10 de la mañana para presentar los principales lineamientos del paquete económico para 2027, en una discusión que tendrá como telón de fondo las restricciones fiscales, las tensiones políticas y las necesidades de financiamiento del Ejecutivo para atravesar el último año de gestión.
La exposición reunirá a legisladores oficialistas y opositores de ambas Cámaras. Además del proyecto de Ley de Leyes, López deberá explicar los alcances de la Ley Impositiva y las autorizaciones de endeudamiento que solicitará el Gobierno para garantizar el funcionamiento del Estado.
El debate no se limitará a la distribución de partidas. El oficialismo tendrá que negociar los votos para financiar los compromisos de deuda, atender los reclamos de los trabajadores estatales, garantizar recursos para los municipios y afrontar los gastos de las elecciones de 2027.

La presentación se producirá después de que Kicillof postergara el envío del proyecto, a la espera de las pautas macroeconómicas y las estimaciones de recursos contempladas en el Presupuesto nacional. En septiembre, López había comunicado esa decisión a los titulares de Diputados y del Senado, Alejandro Dichiara y Verónica Magario.
El argumento del ministro fue la necesidad de contar con información nacional para proyectar los recursos tributarios de origen federal. La demora, sin embargo, volvió a superar el plazo previsto por la normativa provincial, que establece el 31 de agosto como fecha límite para la presentación.
El antecedente inmediato tampoco es menor: durante su segundo mandato, Kicillof debió atravesar dos ejercicios con presupuestos prorrogados y recién en diciembre de 2025 logró tener aprobados el Presupuesto, la Fiscal Impositiva y el Endeudamiento.
PRESUPUESTO 2027: EL ENDEUDAMIENTO Y UN POROTEO QUE EXIGE ACUERDOS
Uno de los puntos que concentrará la atención de los legisladores será la autorización de endeudamiento. La Provincia deberá afrontar vencimientos de deuda reestructurada por alrededor de 850 millones de dólares, un compromiso que el Ejecutivo buscará cubrir mediante nuevas herramientas de financiamiento.
La discusión llegará con un antecedente que puede complicar las negociaciones: la autorización de deuda aprobada para 2026 no fue utilizada en su totalidad. Ese escenario podría alimentar los cuestionamientos opositores sobre la necesidad de conceder nuevos permisos al Gobierno.
El principal desafío de Kicillof será reunir las mayorías necesarias para avanzar con el paquete económico. De acuerdo con el poroteo parlamentario, si el endeudamiento requiere dos tercios de los votos, el oficialismo necesitará 61 voluntades en Diputados y 30 en el Senado, en donde tiene quórum propio de 24 bancas, pero una interna que no asegura nada.
Con el peronismo alineado, a Fuerza Patria le faltarían 22 votos en la Cámara baja y seis en la alta, si todo se alinea y no hay desacoples en el bloque. En el Senado, los bloques de dialoguistas y la única radical, Narina Neumann, podrían convertirse en piezas clave para destrabar la negociación.

En Diputados, en cambio, el panorama aparece más complejo. El oficialismo deberá buscar respaldos entre sectores del radicalismo -que cuenta con dos bloques separados-, la Coalición Cívica y otros espacios dialoguistas, con demandas que podrían incluir recursos para los municipios, obras públicas y compromisos políticos pendientes.
A esa dificultad se suma la interna del peronismo, con diferencias entre el sector de Kicillof y el kirchnerismo sobre la estrategia electoral de 2027.
LOS GASTOS ELECTORALES Y LAS INDEFINICIONES DE 2027
El Presupuesto también deberá contemplar los recursos necesarios para organizar las próximas elecciones provinciales. La magnitud de esas partidas dependerá de definiciones que todavía permanecen abiertas, entre ellas la continuidad de las PASO, el eventual desdoblamiento de los comicios y el sistema de votación.
La posibilidad de que la Provincia mantenga las primarias mientras Nación avance con su eliminación podría modificar los costos y las responsabilidades operativas del proceso electoral. También está en discusión una eventual implementación de la Boleta Única de Papel (BUP), que implicaría un esquema de organización diferente al tradicional sistema de boletas partidarias.
Los gastos electorales se convertirán en otra variable de negociación para el último Presupuesto de Kicillof, en medio de las diferencias que mantienen el oficialismo, La Libertad Avanza, el PRO y otros espacios sobre el calendario y las reglas de juego.
LOS ESTATALES TAMBIÉN LLEVAN SUS RECLAMOS AL PRESUPUESTO
La discusión por las partidas tendrá otro frente abierto en los reclamos gremiales. A comienzos de octubre, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) movilizó sus demandas hacia la Legislatura para exigir que el Presupuesto 2027 contemple recursos destinados a mejorar las condiciones laborales y salariales.
El sindicato que conduce Claudio Arévalo reclama fondos para avanzar con pases a planta permanente, regularizar vínculos laborales precarios y fortalecer la carrera administrativa. También exige recategorizaciones, la elaboración de un Convenio Colectivo de Trabajo para la administración pública provincial y la incorporación de personal en áreas críticas.
Entre los planteos aparecen, además, un boleto gratuito para trabajadores de Salud y Educación y recursos para poner en funcionamiento el Consejo del Salario Municipal.
La presentación de Pablo López de este jueves permitirá conocer las previsiones del Ejecutivo para esas áreas y los lineamientos que tendrá el proyecto antes de su tratamiento en las comisiones legislativas.


