Hay camisetas que para un futbolista representan bastante más que un paso en su carrera. San Lorenzo es eso para Adolfo Gaich: el club que lo formó, en el que aprendió a convivir con el área y desde el que saltó al fútbol grande. Este domingo, sin embargo, la historia se dará vuelta. En UNO y con la camiseta de Estudiantes, el Tanque tendrá por primera vez al Ciclón enfrente.
Pudo haber ocurrido antes. Cuando el Pincha visitó el Nuevo Gasómetro en abril, Gaich quedó afuera de la convocatoria por una molestia muscular y postergó el reencuentro futbolístico con el club en el que se crió. Ahora, todo indica que tendrá además un papel protagónico: Alexander Medina prepara una importante rotación y el delantero aparece en el equipo que enfrentará a San Lorenzo.}

Y llegará a esa primera vez atravesado por una estadística tan curiosa como explicativa de su presente. Gaich ya disputó más partidos con Estudiantes que con San Lorenzo en Primera: 29 contra 28. Sin embargo, la diferencia cambia por completo al mirar los minutos. Con el Pincha acumula 1.151, mientras que en Boedo llegó a 1.468. Es decir: tiene una aparición más en La Plata, pero 317 minutos menos de juego.
También cambió su frecuencia frente al arco. En San Lorenzo convirtió ocho goles y dio una asistencia, con un promedio de un tanto cada 184 minutos. En Estudiantes suma cuatro goles y dos asistencias, con un grito cada 288′. Números que ayudan a explicar la búsqueda actual: recuperar una tónica goleadora que durante 2026 apareció con enorme potencia, aunque todavía sin la continuidad suficiente para instalarse.
La máxima demostración ocurrió ante Central Córdoba. Gaich entró desde el banco y convirtió tres goles en apenas ocho minutos y 22 segundos, el primer hat-trick de su carrera profesional. Después llegó una lesión muscular y la interrupción de aquel envión. Su cuarto tanto fue el 12 de septiembre ante Platense, en UNO. Así, sus cuatro festejos con la camiseta albirroja quedaron concentrados en apenas dos partidos.

En algún punto, Gaich intenta reencontrarse con aquel delantero que San Lorenzo vio crecer. En 2016 fue campeón con la Sexta División y terminó como goleador anual de las Inferiores azulgranas. El título llegó en la última fecha con un 3-1 frente a Quilmes: el equipo de Fernando Cinto cerró la campaña con 48 puntos, producto de 15 triunfos, tres empates y tres derrotas, y el propio Gaich convirtió el gol que sentenció aquella victoria. Después trasladaría esa capacidad al área de Reserva, donde también se destacó por su producción ofensiva.
Era el nueve de potencia, presencia física y resolución corta dentro del área que empezó a llamar la atención desde las Juveniles. El mismo perfil que hoy Estudiantes intenta volver a explotar. Porque a los 27 años y después de un recorrido que lo llevó por Rusia, Italia, España y Turquía, su desafío pasa menos por recuperar recuerdos que por recuperar continuidad.
Y el fútbol le preparó un escenario cargado de simbolismo. Gaich ya jugó más veces para Estudiantes que para San Lorenzo, aunque todavía bastante menos minutos. Ahora le tocará enfrentarlo por primera vez. Del otro lado estará el club que le enseñó a hacer del gol un oficio; de este lado, un Pincha que necesita que el Tanque vuelva a convertirlo en costumbre.


