Joaquín Correa volvió a jugar en Estudiantes y, después de un mes afuera por un desgarro, comenzó a dejar atrás una lesión que lo había obligado a frenar en un momento importante de la temporada. El delantero sumó minutos ante Flamengo y, tras su regreso, tuvo palabras de agradecimiento para los médicos que trabajaron en su recuperación.
Con la revancha de la semifinal de la Copa Libertadores en el horizonte, Correa dejó en claro que la ilusión del Pincha sigue intacta. “Tenemos mucha ilusión de poder darle una alegría a la gente, que se lo merece por cómo nos banca”, expresó, con la mirada puesta en lo que viene para el equipo albirrojo.

En su análisis del partido, el atacante reconoció que a Estudiantes le faltó precisión en los metros finales para aprovechar mejor sus oportunidades. “Tal vez nos faltó un poco de paciencia y tranquilidad para terminar las jugadas. Son cosas que podemos mejorar”, señaló.
El desafío será trasladar esas correcciones al encuentro de vuelta, en Brasil, donde el Pincha necesitará una actuación sólida para seguir soñando con la final. “Allá seguro va a ser otro partido y, en los momentos de presión, tendremos que estar tranquilos”, advirtió Correa.
Por último, el delantero remarcó la exigencia que representa enfrentar a un rival de la jerarquía de Flamengo. “Con estos equipos los partidos son muy difíciles y tenemos que estar finos en todos los detalles”, concluyó. Estudiantes ya prepara la revancha con la ilusión intacta y con el regreso del Tucu como una noticia positiva para afrontar la recta decisiva de la Libertadores.


