Gimnasia trabaja con la mente puesta en Huracán, rival al que visitará el jueves por la noche en el estadio Tomás Adolfo Ducó. Luego del empate con gusto a poco ante Atlético Tucumán en el Bosque, el Lobo debe ganar para no seguir perdiento terreno tanto en su zona como en la tabla anual. Y para ello, Ariel Pereyra comienza con la búsqueda de un 11 que presenta dudas, sobre todo en el armado de mitad de cancha para adelante.
El Tripero viene de cuatro igualdades al hilo, con sabores ciertamente diferentes. Ante este panorama, la obtención de los tres puntos asoma como algo vital para las dos peleas que tiene por delante un Albiazul que sigue dependiendo de sí mismo. En ese sentido, el DT y sus colaboradores saben que el equipo necesita ganar y además hacerlo por la mayor cantidad de goles posibles, por lo que las piezas a colocar en materia ofensiva revisten de un análisis profundo.

En primera instancia, por el hecho de que la acumulación de nombres no le ha funcionado al equipo, algo que se ha visto en estos últimos encuentros. Y en segundo porque, salvo Agustín Auzmendi, ninguno parece hacerse dueño del puesto por completo. Allí aparecen los casos de Lucas Janson y Maximiliano Zalazar, lo mismo que Marcelo Torres, quien viene de convertir de penal y busca aún su mejor forma física y futbolística. También Franco Torres, de buen ingreso ante los tucumanos, y Agustín Colazo, quien no pudo pesar.
De esta manera, y con la vuelta también de Jeremías Merlo a la consideración, ya recuperado, Pereyra tiene bastante para elegir a los protagonistas que mejor puedan combinarse, algo que le está costando al Tripero. Con 12 puntos en juego, el DT y sus colaboradores deben definir esquema y nombres para un Gimnasia que no puede fallar y que tendrá el primer escollo en cuestión de horas, ante un Huracán que persigue el mismo objetivo que el Mens Sana.



