Ahora sí, todo cerrado. Ahora sí, todo listo. Ahora sí, la formalidad. Como anunció Cielosports.com el viernes pasado, Marcos Rojo será jugador de Estudiantes. Vuelve al club que lo formó. Vuelve para cumplir su deseo de retirarse con los colores que representó desde chiquito. Vuelve para redimirse con la gente, para que su historia termine como debía terminar.
El defensor firmó en estas horas su rescisión de Racing, por la que Estudiantes abonó alrededor de 800 mil dólares. Además, el defensor resignó una deuda que el club de Avellaneda tenía con él. Y luego, seguramente, las partes anunciarán como será el bono extra que la Academia podría recibir si el Pincha avanza a la final de la Libertadores.
Y como se esperaba, Rojo visitó el Estadio de UNO para ver a sus futuros compañeros ante Gimnasia de Mendoza. Un momento especial para el jugador y los hinchas, ya que es su primer reencuentro desde su salida en 2020. En el medio, llegó al Jorge Luis Hirschi como rival y fue apuntado, pero en el último tiempo hubo una gran aceptación a su llegada.
Rojo, de regreso a UNO
El defensor se hará este martes la revisión médica en City Bell, ya que el plantel tendrá libre tras jugar contra el Lobo mendocino. Una vez esté todo ok, firmará con Estudiantes hasta diciembre del 2027 y también tendría la chance de jugar el torneo local. Porque de lo contrario, no hubiera podido ser inscripto en la AFA para disputar el motivo principal de su incorporación: las semis de la Libertadores ante Flamengo.



