El plenario llevado a cabo por el gobernador Axel Kicillof en Avellaneda para encabezar el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) dejó definiciones de alto impacto político. Con frases explícitas como “cuenten conmigo para generar una alternativa a la gestión actual”, el mandatario bonaerense dio muestras claras de querer liderar una propuesta opositora frente al gobierno de Javier Milei de cara al próximo turno electoral y mostró, a la par, el acompañamiento de gran parte de la dirigencia que ya lo unge como candidato.
En comunicación con LA CIELO 103.5, el analista y consultor político Carlos Germano trazó un diagnóstico sobre las posibilidades reales de Kicillof, las debilidades territoriales de su armado y la sombra ineludible de Cristina Kirchner en la toma de decisiones del Partido Justicialista.
Para Germano, la movilización en el conurbano funcionó como el inicio de un camino estratégico indispensable a un año de los comicios. En ese escenario, las encuestas lo ubican en un lugar de privilegio dentro del mapa de la oposición.
“Axel Kicillof es hoy por hoy el dirigente que mejor mide del peronismo y la figura opositora más importante frente al gobierno de Milei”, afirmó el consultor. Sin embargo, advirtió que la construcción política del gobernador se encuentra en una etapa incipiente: “Lo de Axel es embrionario; se tiene que animar a pegar el salto desde el conurbano hacia todo el país e incluso hacia el interior de la provincia de Buenos Aires”.
El conurbano, el 40% de Cristina y el silencio ante el tilde de “traidor”
Uno de los puntos clave del análisis de Germano se centró en la figura de Cristina Kirchner. Pese a cumplir prisión domiciliaria con tobillera electrónica, la expresidenta conserva una centralidad indiscutible dentro del peronismo debido a su piso electoral.
“Cristina sigue siendo una pieza central en este momento histórico, especialmente por la empatía que tiene en el 25% del padrón nacional, que es el conurbano bonaerense, donde goza de una imagen positiva que supera ampliamente los 40 puntos”, detalló Germano.
Esta realidad matemática explica la cautela con la que se mueve la mesa chica de la Gobernación. “Ni Axel Kicillof ni cualquiera que aspire a ser el representante de ese espacio puede subestimar eso. Por eso se explica el hecho de que no respondan a las críticas explícitas de un sector del kirchnerismo que lo tilda de ‘traidor’”, sostuvo el analista.
Frente a esa encrucijada, Germano planteó que el peronismo se encamina hacia una definición determinante: “O con Cristina consensuás —y ella va a seguir siendo la pieza central que arme las listas como lo hace desde 2011—, o directamente la enfrentás”.
El cansancio con los “acuerdos de cúpula” y la búsqueda de un nuevo liderazgo
Respecto al clima social dentro del espacio opositor, el consultor advirtió sobre un desgaste evidente en las bases y la militancia ante las mismas caras de siempre. Por ello, consideró que los pactos a puertas cerradas ya no garantizan el éxito electoral.
“Hay un cansancio en el ciudadano peronista y me parece que este es un momento de dirimir internamente nuevos liderazgos más que de hacer acuerdos cupulares de oficina, que no van a ayudar al peronismo a generar una propuesta alternativa”, enfatizó Germano.
Finalmente, el analista señaló que la gran materia pendiente para el armado de Kicillof es tejer alianzas con el peronismo federal y sumar figuras de peso del interior del país, superando el encierro del conurbano para poder construir una verdadera proyección nacional.


