Toda la familia de Estudiantes recibió una cálida noticia en las últimas horas con lo que fue el regreso de un hijo pródigo al Club. Y es que luego de muchísimo tiempo, un auténtico producto Pincha, el cual supo destacarse como pocos en años difíciles para la institución, volvió a ponerse una de las camisetas que mejor vistió. Se trata del caso de Ernesto Farías, quien se sumó al Senior +45 del León y ya volvió a hacer lo que mejor hacía, goles.
El Tecla marcó el segundo de los cuatro con los que el Albirrojo venció 4-0 a su par de Argentinos Juniors. Gedigian, Niggli y Rodríguez, los restantes tres. De esta manera, tras 8115 días, el público Pincha se dio el gusto de volver a ver al nacido en Trenque Lauquen con la del León, algo que no sucedía desde el muy lejano 13 de junio de 2004. Y es que pese al deseo de los fanáticos e incluso del propio protagonista (manifestado en más de una oportunidad), ese ansiado retorno nunca llegó.

Tras aquel encuentro por la fecha 17 del Torneo Clausura ante Nueva Chicago, donde fue capitán y asistió a Diego Colotto para el definitivo 1-1, Farías fue transferido al Palermo de Italia. Luego de un paso poco fructífero por el Calcio, vistió la camiseta de River, antes de un nuevo paso a Europa, pero para jugar en el Porto. En 2010 se sumó a Cruzeiro, para un nuevo regreso a Argentina, pero para sumarse a Independiente. Sus últimos años lo encontraron en Danubio de Uruguay y en América de Cali, donde finalmente se retiró.
Ahora, mucho tiempo después, vuelve a jugar en Estudiantes para así cerrar una pequeña herida que no pudo durante su gran trayectoria. En total, en su etapa en el León acumuló 206 partidos y nada menos que 95 gritos oficiales, lo que lo convirtieron en el quinto máximo artillero de la historia de la institución. Todos dentro de un época donde no era nada sencillo lograrlo. De hecho, hasta supo ser goleador del fútbol argentino. Lo dicho fue en el Apertura 2003, el cual cerró con 12 tantos.


