Pedro Troglio sigue haciendo magia. El entrenador que dejó una enorme huella en Gimnasia volvió a demostrar su capacidad para competir en contextos complicados y esta vez lo hizo al frente de Banfield, al que metió en las semifinales de la Copa Argentina.
El Taladro igualó 1-1 ante Deportivo Riestra durante los 90 minutos y tuvo que recurrir a los penales para definir la clasificación. Allí se impuso por 7-6 y consiguió el boleto a la próxima instancia, en una campaña que adquiere todavía más valor por el contexto que atraviesa el equipo.
Es que Banfield sufrió el desmantelamiento de buena parte de su plantel y, al mismo tiempo, tiene por delante una pelea mucho más delicada: la lucha por la permanencia en Primera División. En medio de esas dificultades, Troglio consiguió darle identidad al equipo y mantenerlo competitivo en dos frentes.

La clasificación ante Riestra volvió a mostrar el carácter de un conjunto que no se rinde. Después de empatar en los 90 minutos, Banfield afrontó una definición por penales interminable y terminó festejando para convertirse en uno de los cuatro mejores de la Copa Argentina.
Ahora, el equipo de Troglio deberá esperar por el ganador del cruce entre Boca y Racing para conocer a su rival en semifinales. Ese partido, además, está atravesado por la presentación de Vélez, que pidió la descalificación de Boca por haber incluido seis futbolistas extranjeros en la planilla, una situación que todavía forma parte de la disputa reglamentaria.
Pero mientras la novela continúa afuera, Troglio sigue haciendo lo que mejor sabe: armar equipos competitivos y encontrar respuestas cuando el escenario parece cuesta arriba. Con un Banfield golpeado por las bajas y obligado a mirar de reojo la pelea por no descender, el entrenador logró llevarlo hasta las semifinales de la Copa Argentina.

