Estudiantes llega en su peor momento a una de las semanas más decisivas del año. Y eso se ve reflejado no sólo en los resultados, con tres derrotas en cuatro partidos por el torneo local y un empate con gusto a poco contra la Católica por los octavos de la Copa, más allá de haber merecido llevarse los tres puntos.
Acá, un repaso del presente jugador por jugador, que dan la pauta de un momento delicado justo cuando debe definir el pasaje a los cuartos de final y defender su racha ante Gimnasia en UNO…
UNO POR UNO
Fernando Muslera: atajó contra Católica después de dos partidos ausente. Todavía sigue con su proceso de sanación deportiva tras lo sufrido en el Mundial. De hecho, contra Defensa, si bien atajó el penal, reconoció que Benedetti lo salvó de un error que le pudo hacer entrar en “un pozo”. Ante los chilenos poco puedo hacer en el gol de Zampedri, porque la pelota se desvía en Núñez. Contra Gimnasia tendrá otra prueba para su recuperación.
Fabricio Iacovich: el “arquero del futuro” sigue sin dar muestras de consolidación en el presente. Es cierto que ante Riestra salvó a Estudiantes de la goleada, pero… Pudo hacer algo más en el segundo gol y cometió un blooper en una salida que pudo costar la goleada (luego, él mismo la subsanó tapando el tiro libre). Pero en definitiva, son esas fallas que quedan. Todavía no está para pelear el lugar ni ser el arquero titular si es que Muslera se va a fin de año.
Eric Meza: contra Boca durmió una vez más en defensa como tantas, dejó pasar el centro de Aranda y Estudiantes lo pagó con el gol de Ascacibar. En cualquier circunstancia, su puesto hoy estaría en duda una vez más. Pero Mancuso explicó contra Riestra por qué el ex Colón sigue siendo titular. Contra la Católica, no hizo diferencia. Ahora, además, tiene una molestia que lo puede sacar del Clásico.
Eros Mancuso: tenía la chance de aprovechar la oportunidad contra Riestra y quedó más que en deuda. Desde que volvió, está lejísimos del nivel que tuvo cuando se fue y en el torneo dejó en claro por qué sigue siendo suplente. Preocupante, incluso, desde la actitud y el amor propio, dos de sus grandes virtudes. Si juega el Clásico por Meza, tendrá una chance de redimirse.
Santiago Núñez: un penal y una actuación contra Riestra que generó preocupaciones. Tras una mala salida, habilitó a todos en el segundo gol al quedarse caminando en una falla que el líder de la defensa no puede cometer. Contra Boca también había dejado dudas, al no llegar a cortar a Ascacibar en el gol. Ante la Católica le rebota la pelota que se le desvía a Muslera por un movimiento poco ortodoxo al querer cubrir al remate. Mala fortuna, sí, pero también producto de su mal momento. Hizo extrañar todavía más a González Pirez.
Tomás Palacios: el mejor de la defensa, incluso sin tener el nivel al que llegó antes de ser citado a la Selección. De todos modos, es de los pocos que todavía está por encima de la media. Descansó con Riestra y jugó muy bien por la Copa.
Ramiro Funes Mori: su actuación contra Independiente define un poco su presente. Dos fallas, dos goles. Contra Riestra no ayudó a Núñez y Estudiantes también lo pagó caro. No es una opción confiable.
Gastón Benedetti: el Vasco tuvo un flojo partido contra Boca después de meterse en el 11 ante Defensa por el blooper de Funes Mori ante Independiente. Contra el Xeneize sacó un centro a la tribuna del que él mismo se horrizó y fue su imagen en el partido. Y contra la Católica tuvo otro flojo rendimiento. No es garantía de continuidad. Juega porque la lesión de González Pirez abrió un hueco en defensa.
Gonzalo Piovi: de los más regulares del equipo. Tanto, que se desgasta corriendo por el resto. La salida de su rueda de auxilio, Mikel Amondarain, le empieza a jugar una mala pasada. Castro lo ayuda un poco, pero no lo suficiente. Hoy es indispensable para el medio. Pero solo no puede.

Alexis Castro: cuando parece que se va a ganar un lugar y a consolidarse, vuelve a dejar dudas. Inconstante. Entró contra Riestra como si Estudiantes estuviera ganando el partido. En las buenas, suma. En las malas, respeta al rival. No se rebela. Contra Católica tuvo un buen arranque del segundo tiempo pero luego se diluyó. El equipo necesita más de él sobre todo en este momento.
Gabriel Neves: no se siente cómodo siendo titular. No parece predispuesto a ganarse un lugar en el equipo. Ni desde el juego ni desde la actitud. Le alcanza con jugar algunos minutos, aun como suplente. Rinde cuando el equipo gana. Ahora, cuando el equipo va perdiendo, no aporta soluciones. Sin aspiraciones. Y como la entrega y la actitud no es lo suyo, en este escenario negativo se pierde todavía más.
José Sosa: con pinceladas, le alcanza para mostrar todavía su categoría. Lo mejor es que sabe cuál es su lugar, no protesta cuando no le toca jugar y tira para adelante, lo cual lo convierten en un buen líder. Pero está para entrar cuando las condiciones son favorables.
Facundo Farías: con el Cacique pareció recuperar la memoria y hasta parte de su juego, con un mejor estado de forma. Pero tras el receso se olvidó de todo otra vez. Contra Riestra volvió a caer en un pozo. Flojo de cuerpo, alma y espíritu. Tiene más oportunidades de las que merece. Y hasta ahora le dio al club más dolores de cabeza (incluso por la inhibición a partir de la deuda de su pase) que satisfacciones.
Fabricio Pérez: tuvo un buen partido ante la Católica, aunque erró un gol increíble que pudo haber cambiado el partido y la revancha. Cuando está así de picante, hace la diferencia. Ya dejó de ser una promesa, en la Copa se hizo cargo de eso pero a veces no lo asume, como contra Riestra. Tiene que ser más constante. Pero es de los pocos que hoy despiertan esperanzas en el hincha.
Tiago Palacios: el mejor de Estudiantes porque hoy es el único capaz de hacer algo diferente. Y eso que muchas veces es injustamente criticado. Si él no está, el equipo baja cuatro puntos su nivel. Indispensable. Contra Católica salió por ese chichonazo y el Pincha cayó también. Para prenderle velas.
Joaquín Tobio Burgos: contra Católica recuperó algo de lo que había perdido, a pesar de ser titular en este arranque de semestre. Hizo el gol y le dio un gran pase a Fabricio Pérez que falló el 2 a 0 de manera increíble. Con eso, le alcanzó para ser de los mejores del equipo. Todavía le sigue faltando constancia, pero en la medida que aporte como lo hizo en la Copa, volverá a ser importante.
Edwuin Cetré: su estado de forma es cuestionable. Y eso implica también la decisión del entrenador de ponerlo así, sin estar en condiciones físicas, aunque en la Copa ya ni siquiera lo hizo entrar. Su nivel futbolístico lo expone todavía más. Perdió explosión, uno contra uno. Ya no gambetea, choca. Y hasta se quedó sin potencia en su remate. Renovó el contrato y se vino a pique. Lo busca Nacional y el club está dispuesto a desprenderse de él, de la mano de las llegadas de otros jugadores ofensivos como Joaquín Correa y Baltasar Rodríguez. Eso también define su presente.
Brian Aguirre: le tienen más confianza de la que él devuelve. Tiene pequeños aportes, pero se necesita más constancia en ese desborde, en ese uno contra uno, con esos centros que le calzan bien a Carrillo. Cuando entra, lo hace por momentos como si no tuviera ninguna responsabilidad, como si la carga fuera de otro o de otros. Es cierto que debería tener más continuidad para ganar en confianza. Pero debe dar más.
Guido Carrillo: aun con sus problemas físicos, los cuidados permanentes y acusando recibo de cada golpe que recibe fajándose con los centrales, es indispensable. Si no hace goles él, no los hace ningún delantero. Los otros nueve ni le compiten.
Adolfo Gaich: transitó el partido contra Riestra como si Estudiantes fuera ganando holgadamente con dos goles suyos. Desaprovechó su oportunidad. Y hasta jugó como para no tener otra. Sin actitud ni espíritu de lucha. Le hicieron un caño y ni reaccionó. El club lo buscó en dos mercados y la devolución, por ahora, se limita esa ráfaga de tres goles ante Central Córdoba. No arranca. Joaquín Correa y Baltasar Rodríguez, con horas en el club, entraron antes que él en la Copa. Por ahora, toda una decepción.
Lucas Alario: no pudo jugar contra Riestra y contra la Católica por un problema lumbar. Está claro que el físico le juega siempre en contra. Lo limita. Lo condiciona. Lo mejor parece haber sido ese doblete inesperado contra Platense que le valió una estrella al club. Está para acompañar de vez en cuando, no para ser una solución a la falta de gol.
El DT: Cacique Medina
No le encuentra la vuelta a un equipo que se le vino abajo en el arranque del semestre, luego de una larga pretemporada en la que tuvo el tiempo para trabajar que le había faltado. Tiene jugadores de sobra, variantes por doquier, pero además de la deuda en el plano futbolístico, no logra contagiar el carácter y la enjundia para jugar estos momentos decisivos. Por algo, su equipo perdió la mayoría de los partidos antes rivales importantes. Ahora sí se juega buena parte de su ciclo en estos dos encuentros que se vienen (con Gimnasia para levantar en el torneo y por lo que significa el Clásico; y contra Católica para seguir en la Copa y continuar proyectando el Mundial de Clubes), porque los objetivos de Estudiantes en este 2026 no pueden esperar más. Dirigirá su primer Clásico, otra responsabilidad.


