Gimnasia consiguió una gran victoria para profundizar el muy buen presente en el Torneo Clausura. El equipo de Ariel Pereyra derrotó 2 a 0 a Barracas Central en el Juan Carmelo Zerillo y no sólo bajó a uno de los líderes, sino que además quedó como uno de los escoltas de la Zona B, a tres de Argentinos Juniors, a la vez que sumó en la tabla anual, pensando en la clasificación a las competencias internacionales del 2027. Fin de semana a pedir del Mens Sana.
El Tripero se impuso gracias a los festejos de Agustín Colazo, apenas iniciado el complemento, y de Franco Torres, quien nuevamente se hizo sentir con uno de sus ingresos. El extremo volvió a dejar en claro una de sus virtudes, como el hecho de aprovechar los espacios, y lo hizo nuevamente de manera agónica. Ya en tiempo agregado y a la espera del pitazo final de Nicolás Lamolina, de floja tarea, recibió de Alexis Steimbach, encaró a su defensor, ingresó al área y sacó un remate imposible para Marcelo Miño: 2-0 y a otra cosa.
De esta manera, el nacido en San Luis del Palmar, Corrientes, llegó a su octavo grito con la camiseta del Mens Sana. Sin embargo, lo que llama la atención poderosamente es el desglose de los mismos. Se trata nada menos que del sexto de ellos que consigue pasados los 40 minutos de la segunda etapa. Un especialista de los finales felices para el Tripero. Y es que más allá de anotar cuando no queda nada, cada vez que lo logró, el Lobo sumó las tres unidades en juego.
La particularidad inició en aquel 4-2 sobre el Bicho en La Paternal de abril del 2023 por la Liga Profesional de ese año. En esa ocasión, Chirola Romero lo mandó a la cancha a los 38 del complemento y 12 minutos después puso cifras defitivas al cotejo. Un mes después, pero en el Bosque y por Copa Sudamericana, misma receta. Torres ingresó a los 18 de la segunda etapa ante Independiente Santa Fe y a los 47, cuando no quedaba nada, metió el agónico 1-0.
Ya en la temporada 2025, la tendencia encontró nuevos ejemplos. Con Fernando Zaniratto al frente, le anotó a Platense en el 3-0 del Tripero en Vicente López. En esa ocasión, ingresó a los 29 en lugar de Jeremías Merlo y fue a los 41 que llegó su grito. Semanas después, repitió para el 2-0 ante el Guapo en condición de visitante por los cuartos de final de aquel Clausura. Otra vez reemplazó a Merlo, a los 20, y a los 48 decretó el el resultado definitivo, con una gran definición individual, dejando en el camino a quien ayer volvió a sufrirlo.
En el corriente 2026 logró dejar su marca en cuatro encuentros, en dos de ellos en los minutos finales. Lo dicho se dio en la importantísima victoria en Junín ante Sarmiento por 2 a 1, ya con el Pata al frente; y en lo hecho horas atrás ante Barracas en el Bosque, para así bajarle el martillo a otro festejo albiazul. Las otras dos ocasiones, en las que la historia finalizó con tres puntos para el Mens Sana, por Copa Argentina ante Acassuso, al que le marcó iniciado el complemento; y en aquel 2-1 ante Racing en 60 y 118, en el estreno del Apertura.


