Lo que parecía una de las ventas más importantes de los últimos mercados de pases terminó convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza para Newell’s Old Boys. El club rosarino todavía debe percibir cerca de 3 millones de dólares correspondientes al pase de Juan Sforza a Vasco da Gama, una deuda que, de mantenerse el esquema actual, recién quedará saldada en 2039.
La situación responde a que el conjunto brasileño ingresó en un proceso de concurso de acreedores y quedó bajo la protección de la Justicia de Río de Janeiro. Ese mecanismo le permite reestructurar sus obligaciones y abonarlas en un período que puede extenderse durante 15 años, lo que postergó considerablemente los plazos de cobro para los clubes acreedores, entre ellos la Lepra.

El conflicto se suma al reclamo que Newell’s ya había iniciado ante la FIFA por el incumplimiento de los pagos acordados en la transferencia de Sforza, una operación concretada en 2024. El club rosarino viene insistiendo desde hace meses para recuperar un dinero clave para sus finanzas.
Frente a este escenario, en Brasil ya comenzó a tomar fuerza la posibilidad de impulsar una nueva legislación que impida que las instituciones deportivas utilicen este tipo de mecanismos para demorar durante tantos años el pago de sus obligaciones. De prosperar la iniciativa, podría modificar el panorama para futuras transferencias internacionales y evitar que casos como el de Newell’s vuelvan a repetirse.

