La Plata ya está de fiesta, con banderas, bocinazos y caravanas que se concentran, como cada vez que juega la Selección, en 7 y 50. En ese marco, la Municipalidad de La Plata difundió un comunicado con las disposiciones para ordenar la celebración que ya está en curso.
El Ejecutivo comunal invitó a los vecinos y vecinas a “compartir esta celebración con responsabilidad, respeto y alegría” y estableció que el acceso a Plaza San Martín —el corazón de la esquina donde la ciudad festeja cada logro de la Selección— quedó habilitado únicamente para el ingreso peatonal.
Para eso, se dispuso el corte al tránsito vehicular en calle 7, en la diagonal 80 y 5, en 54 a partir de 8, en 7 y 49, en 7 y 55 y en la diagonal 79 desde 59. El operativo busca garantizar que la multitud que ya se concentra en el sector pueda moverse sin la circulación de autos ni motos en simultáneo con los festejos.
Un festejo con antecedentes
La decisión del municipio llega después de que los últimos festejos en 7 y 50 dejaran postales que preocuparon tanto a vecinos como a comerciantes de la zona: motos con escapes modificados, corridas y hasta un rodado incendiado durante la celebración por la clasificación ante Suiza, el sábado pasado. No fue la primera vez: en el título de Qatar 2022, la misma esquina también terminó con corridas y detenidos.
Con ese historial de fondo, el dispositivo de esta jornada —coordinado entre la Subsecretaría de Control Urbano y la Secretaría de Seguridad— apunta a acompañar la fiesta que ya se vive en las calles sin repetir los episodios de descontrol de citas anteriores. La consigna municipal es clara: “peatonalizar el corazón del festejo y ordenar la circulación alrededor”, mientras la ciudad completa celebra, ya en tiempo presente, el pase a la final del Mundial 2026.
Un mensaje que no fue casual
En medio del festejo, el intendente Julio Alak sumó su propia lectura política al triunfo. A través de su cuenta de X, el jefe comunal publicó la foto de los jugadores sosteniendo la bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” y escribió: “Felicitaciones Argentina!! La Patria agradecida”.
El gesto no fue ingenuo. Antes del partido, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había advertido que los hinchas argentinos no podrían ingresar al estadio de la ciudad norteamericana de Atlanta con banderas o remeras alusivas a las Islas Malvinas, por considerarlas un mensaje “provocativo” de contenido político y hasta “de odio”, según sus propias palabras.
Sin embargo, fueron los futbolistas de la Selección quienes, en pleno festejo por el pase a la final, desplegaron esa consigna sobre el campo de juego. Al viralizar la imagen, Alak eligió subrayar esa contradicción entre lo que el Gobierno nacional pretendía silenciar afuera de la cancha y lo que terminó gritando el plantel adentro de ella.
La consigna municipal para esta noche es entonces, peatonalizar el corazón del festejo y ordenar la circulación alrededor, mientras la ciudad completa celebra, ya en tiempo presente, el pase a la final del Mundial y la soberanía sobre las islas.

