En uno de los grandes partidos del Mundial, España se impuso ante Francia en la primera semifinal del torneo y apagó las ilusiones de Kylian Mbappé y compañía. Con mucha solvencia y autoridad, lo de De la Fuente superaron a los Galos con claridad y están en su segunda final del mundo.
La Roja manejó y controló todo. Rápidamente se adueñó de la pelota, manejó a gusto los tiempos y abrió el marcador a través de un penal bien sancionado. Con el resultado a favor, continuó siendo el dueño del partido, le negó a Francia toda posibilidad de contraataque y estiró la ventaja a poco más de 30 minutos del final.
De esta manera, los goles de Oyarzabal y Pedro Perro sellaron el triunfo español, que logró acceder al partido definitorio por segunda vez en su historia. Lo había hecho antes en el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando se enfrentó a Países Bajos en la final y coronó por primera vez con gol de Iniesta en el alargue.

Se terminó la ilusión francesa
Luego de disputar dos finales consecutivas, Les Bleus fueron eliminados antes del partido consagratorio por primera vez desde el mundial de Brasil 2014, cuando perdieron con Alemania 1-0.
Mbappé no podrá igualar el récord de Cafú como el segundo jugador en disputar tres finales del mundo y Francia no podrá igualar el registro de Alemania y Brasil de alcanzar tres finales de manera consecutiva.


