“Es mi primera vez contra Inglaterra. Por eso será especial”. Fue Lionel Messi el que lo reveló, tras la victoria ante Suiza. Y a partir de ahí, claro, comenzaron las preguntas. ¿Cómo pudo ser que nunca antes lo haya cruzado? Ni en Juveniles, ni en los Juegos Olímpicos, ni en algún amistoso internacional. Ni siquiera en un Mundial. Pero así es. Acaso sea el partido que el destino le guardó 20 años, para su último Mundial, con toda la carga emotiva del caso. Y que incluye, claro, lo que hizo Diego Maradona en México 86…
En efecto, Messi ganó la Copa del Mundo, conquistó dos Copas América, enfrentó a Brasil, Alemania, Francia, España, Italia, Portugal y prácticamente a todas las grandes potencias del fútbol. Sin embargo, había un rival que llamativamente faltaba en su historial: Inglaterra.
La explicación comienza el 17 de agosto de 2005. A los 18 años, Messi debutó oficialmente con la Selección Mayor frente a Hungría. Pero aquel estreno duró apenas unos segundos: ingresó en el segundo tiempo y fue expulsado casi de inmediato tras una acción con el defensor Vilmos Vanczák. Esa tarjeta roja, que quedó como una de las imágenes más insólitas de su carrera, terminó teniendo una consecuencia inesperada años después.
Apenas unos meses más tarde, Argentina e Inglaterra se enfrentaron en un amistoso disputado en Ginebra. José Pekerman había convocado a Messi, pero el rosarino no pudo jugar porque debía cumplir la suspensión que arrastraba desde su debut. Desde la tribuna observó la derrota argentina por 3-2, en un encuentro que terminó siendo el último cruce entre ambas selecciones durante más de veinte años.
Después de aquel partido, el destino hizo su parte. Argentina e Inglaterra nunca volvieron a coincidir en amistosos y tampoco se cruzaron en los Mundiales de Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 ni Qatar 2022. Los sorteos, las eliminaciones y los diferentes caminos en las fases finales fueron postergando un enfrentamiento que parecía inevitable, pero que jamás llegaba. Así, mientras Messi acumulaba récords y títulos con la camiseta albiceleste, Inglaterra seguía siendo una cuenta pendiente absolutamente inesperada.

Ahora, el fútbol le tenía reservado ese capítulo para uno de los escenarios más importantes posibles. No será un amistoso ni un partido más, sino una semifinal de la Copa del Mundo, con un lugar en la final en juego y toda la carga histórica que implica el clásico entre argentinos e ingleses. Para Messi, será la oportunidad de tachar el único gran rival que faltaba en su extraordinaria carrera internacional y escribir una página más en una historia que parece no dejar de sorprender.

