El fútbol argentino siempre sorprende. Ya sea en lo referido a entrenadores o a jugadores, siempre puede pasar algo. Lo dicho se dio en San Lorenzo, quien parecía tener todo abrochado con el español Iker Muniain para sumarlo como su nuevo DT tras la abrupta salida de Gustavo Álvarez apenas iniciada la pretemporada. Sin embargo, los dirigentes del Cuervo no tuvieron en cuenta una cuestión vital que podría echar por tierra toda la operación y darle lugar a un candidato de siempre, con pasado en Gimnasia.
El Vasco, quien tiempo atrás vistió la camiseta del Ciclón, donde incluso se retiró, no cuenta con la habilitación pertinente para dirigir en la Primera División del fútbol albiceleste. Además, a esa imposibilidad se le sumaron diferencias sobre su situación contractual. Mientras desde el Viejo Continente sostenían que San Lorenzo debía pagar una suma para liberar al entrenador de su vínculo con Salamanca, en Boedo entendían que existía una cláusula que le permitía hacerlo sin ningún costo.

Frente a este escenario, y con la chance de que Muniain viaje a Buenos Aires para resolver ese conflicto plenamente descartada, desde el club ya levantaron el teléfono para comunicarse con Néstor Gorosito. Con Pipo ya habían existido contactos previos e incluso sonó en el Ciclón en varias oportunidades con la dirigencia saliente. Lo cierto es que ahora el ex Gimnasia es el principal candidato para tener un segundo ciclo en la institución en la que se volvió ídolo de la línea de cal para adentro.
La idea es que las partes se reúnan en las próximas y, de no surgir inconvenientes, el exvolante volverá a ponerse el buzo del DT del Club tras más de 20 años. Su primera expieriencia como entrenador del Ciclón se dio entre 2003 y 2004. En esa oportunidad condujo al 11 azulgrana al subcampeonato del Torneo Apertura 2003, el cual se quedó Boca, antes de dejar el cargo al año siguiente producto de los malos resultados.


