En la antesala de un Superclásico siempre cargado de tensión, Santiago Ascacibar protagonizó una arenga que rápidamente hizo ruido puertas adentro. Recién llegado a Boca a principio de año, el volante no dudó en tomar la palabra en un vestuario con varios líderes y bajó un mensaje claro. La arenga se viralizó porla importancia de la victoria que su equipo consiguió el domingo en el Monumental
“Los clásicos se ganan, eh. Con sacrificio, con humildad, salimos a jugar”, soltó el “Ruso”, marcando el camino en la previa de uno de los partidos más importantes del fútbol argentino. Su intervención no pasó desapercibida, sobre todo por el peso del contexto y su reciente arribo al club.
El gesto también habla de su personalidad: sin necesitar antigüedad, asumió un rol protagónico y se plantó como una voz fuerte dentro del grupo, algo que no es sencillo en un plantel con nombres pesados y recorrido en este tipo de partidos.
Lejos de quedar solo en palabras, Ascacibar también respondió dentro de la cancha. Con un buen rendimiento, volvió a mostrar ese nivel que lo destacó en su etapa en Estudiantes y que lo convirtió en una pieza clave en el mediocampo.

Además, su aporte goleador empieza a ser determinante: ya suma tres tantos en 14 partidos, números que reflejan su crecimiento y lo acercan cada vez más a la versión que supo brillar antes de su salida del Pincha.
En ese contexto, su figura sigue en ascenso y empieza a consolidarse como una de las piezas más confiables, no solo por lo futbolístico, sino también por lo que transmite desde lo anímico en momentos decisivos.

