El Superclásico del fútbol argentino fue para Boca, que venció 1 a 0 a River en el Monumental y dio un paso clave rumbo a la clasificación. El único gol del partido lo marcó Leandro Paredes, de penal, en el cierre del primer tiempo.
En un partido intenso y muy disputado, el equipo de Claudio Úbeda logró romper el cero desde los doce pasos. Tras el encuentro, el propio Paredes lo dejó claro: “Si había un penal lo pateaba yo, ya lo sabía”, reflejando la confianza con la que se hizo cargo de la ejecución.

Con Santiago Ascacíbar, Di Lollo, Costas y el propio Paredes como figuras, Boca sostuvo la ventaja en el complemento e incluso pudo haber ampliado la diferencia. Así, el equipo visitante estiró su gran presente y alcanzó una racha de 14 partidos sin perder.
Del otro lado, River mostró una versión apagada, con poca claridad y mucho nerviosismo, y no logró encontrar los caminos para empatar el partido. Sin embargo, el cierre estuvo marcado por la polémica: todo el estadio reclamó un penal sobre Martínez Quarta que el árbitro Darío Herrera decidió no sancionar.
La decisión arbitral encendió el clima en el Monumental, con protestas generalizadas y cánticos contra Chiqui Tapia, en un final cargado de tensión.
Con este triunfo, Boca llegó a 24 puntos y quedó a una unidad de asegurar su clasificación a los playoffs, mientras que River deberá recomponerse rápidamente tras un golpe duro en el clásico más importante del fútbol argentino.

