Después de una larga espera, Boca Juniors vuelve a la fase de grupos de la Copa Libertadores, el escenario que mejor conoce y donde construyó gran parte de su historia. El debut será este martes desde las 21.30 ante Universidad Católica, en Chile y sobre césped sintético, un condimento extra que le suma dificultad al estreno.
El equipo arranca una nueva participación internacional tras 2 años y 9 meses fuera de la instancia principal del torneo, un dato que duele en el mundo Boca pero que también potencia la expectativa. El regreso marca un nuevo punto de partida para un club que siempre se propone pelear hasta el final.

El contexto no es sencillo: jugar fuera de casa, en una superficie poco habitual y frente a un rival fuerte en su estadio. Sin embargo, la mística copera vuelve a escena, esa que tantas veces empujó al Xeneize a superar escenarios adversos en el continente.
Además, la ilusión de los hinchas vuelve a estar más viva que nunca. Pasaron 19 años desde la última consagración y cada nueva edición renueva la esperanza de cortar la racha. El camino recién empieza, pero en Boca saben que la Libertadores no se juega, se siente.
En principio, el equipo que pondría Úbeda para esta noche será con Leandro Brey; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Milton Delgado, Leandro Paredes, Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Adam Bareiro.

