El enojo del hincha de Gimnasia se hizo notar en el Bosque: un nuevo rendimiento por debajo de las expectativas -ahora, bajo la administración de Alejandro Orfila– y un paquete de datos preocupantes (una victoria, apenas, en 11 partidos contando la Copa Argentina) encendieron la mecha. Y precipitaron una reacción espontánea de profundo disgusto.
El hincha se expresó con silbidos al momento de que los futbolistas se retiraban al vestuario en el entretiempo, primero. Y después, con cantitos contra la dirigencia que encabeza Mariano Cowen y contra los jugadores, que no mostraron esa reacción para lograr torcer la historia post 0-1.
“Jugadores, la c… (…) a ver si ponen huevo”, se oyó en la cancha de Gimnasia minutos después de que tronara el “movete, Lobo, movete”. Un clima hostil que tuvo antecedentes cercanos, pues en el Apertura ya se había escuchado el murmullo de bronca en los últimos encuentros del equipo que por entonces dirigía Diego Flores.
Con un equipo que ganó apenas cinco encuentros de 19 durante 2025, que ya cambió de cuerpo técnico y cuyo rendimiento lo empieza a comprometer con la zona baja, los fanas de Gimnasia hicieron tronar la noche de sábado. Cerrando el encuentro con los bises de ese “movete” que en el arranque del torneo buscaron servir de alerta para un equipo que no pudo pasar del 0-1 ante Instituto en un debut que no fue el esperado.

