La Municipalidad de Santa Fe puso en marcha los trabajos para instalar un Centro de Asistencia Integral en el ingreso a Alto Verde, como parte del operativo preventivo ante una eventual crecida del río Paraná. El dispositivo estará ubicado sobre calle Demetrio Gómez y tendrá como prioridad brindar alojamiento temporal a las familias de la Vuelta del Paraguayo que puedan verse obligadas a dejar sus hogares.
La iniciativa busca ofrecer condiciones de alojamiento dignas durante una emergencia hídrica, con infraestructura y servicios que permitan sostener la vida cotidiana de los vecinos mientras no puedan regresar a sus viviendas.
Según explicó Víctor Hadad, coordinador de Gabinete municipal, el proyecto es una medida preventiva. Los informes hidrológicos mencionados por el funcionario proyectaban niveles del río por debajo de los umbrales de alerta y evacuación, aunque el municipio decidió avanzar con los preparativos para contar con una respuesta organizada ante posibles cambios en la situación.
Cómo serán los módulos habitacionales en Alto Verde
El primer centro contará inicialmente con entre 80 y 90 módulos habitacionales, destinados a familias de cuatro a cinco integrantes. Cada unidad tendrá una superficie de 18 metros cuadrados, con dimensiones de seis por tres metros.
Las estructuras estarán construidas con paneles de madera prefabricados y tendrán techo de chapa con aislante térmico. Además, se instalarán sobre pilotes para reducir el contacto con la humedad del suelo.
El predio también dispondrá de calles internas, baños, duchas, canillas comunitarias para el acceso al agua, recolección de residuos y atención sanitaria. La asistencia estará coordinada entre el municipio y el Gobierno provincial.
Los trabajos comenzaron con intervenciones vinculadas a los servicios de electricidad y agua, y continuaron con la colocación del cerco perimetral y la preparación del terreno para instalar las unidades.
Proyectan un segundo centro de asistencia
El plan de contingencia contempla también acondicionar un segundo predio frente al primero, sobre la misma calle Demetrio Gómez. De acuerdo con la planificación municipal, ese espacio podría incorporar otros 80 a 90 módulos.
Si ambos dispositivos alcanzan la capacidad prevista, la ciudad podría disponer de entre 160 y 180 módulos habitacionales para alojar a familias afectadas por una eventual crecida.
La iniciativa se desarrolla junto con la organización social Techo, con la que el municipio había firmado un convenio para la provisión de unidades habitacionales. Según detalló Hadad, el acuerdo inicial contemplaba 40 módulos y luego fue ampliado para incorporar otros 80.
También se prevé recuperar estructuras utilizadas durante inundaciones anteriores, con el objetivo de aprovechar los recursos disponibles y ampliar la capacidad de respuesta ante una emergencia.
Diferencias entre los centros de evacuación y los refugios por lluvia
La planificación municipal distingue los centros de asistencia integral, destinados a quienes deban abandonar sus casas por la crecida del río, de los refugios temporarios previstos para responder a episodios de lluvias intensas.
Para estas últimas contingencias, se proyecta una red de 22 espacios que funcionarían en instituciones como clubes y vecinales. Allí, las estadías serían breves y podrían extenderse durante dos o tres días, según las circunstancias.
El municipio indicó que no prevé utilizar escuelas para estos refugios, con el objetivo de evitar interrupciones en el funcionamiento del sistema educativo.
El operativo general involucra a más de diez áreas municipales, entre ellas las vinculadas con políticas sociales, gestión del riesgo, desarrollo urbano e hídrico, producción y hábitat.
El pedido del municipio para prevenir inundaciones
Además de preparar los espacios de alojamiento, Hadad destacó la importancia de la prevención y la colaboración de los vecinos para reducir los efectos de las lluvias.
En ese sentido, pidió mantener limpios los reservorios, las cunetas y los desagües, y evitar que la basura obstruya el escurrimiento del agua.
Mientras avanzan los trabajos en Alto Verde, el municipio continuará siguiendo los informes hidrológicos para evaluar la evolución del río Paraná y determinar si será necesario activar los dispositivos de asistencia.
La preparación de estos espacios apunta a anticiparse a una posible emergencia y garantizar que las familias afectadas cuenten con un lugar de resguardo y servicios esenciales en caso de tener que abandonar sus viviendas.


