El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este lunes la firma del contrato para iniciar la segunda etapa del tercer carril de la autopista Rosario-Santa Fe, una obra de 17,5 kilómetros que se extenderá desde San Lorenzo Centro hasta el empalme con el Desvío Timbúes. La inversión prevista asciende a $70.000 millones.
Los trabajos darán continuidad al primer tramo, inaugurado en febrero de este año, y apuntan a mejorar la circulación en una vía estratégica para el traslado de la producción agroindustrial y el ingreso a las terminales portuarias del sur provincial.
Durante el acto, Pullaro destacó la política de infraestructura vial de su gestión y sostuvo que Santa Fe continúa ejecutando obras públicas en un contexto económico complejo.
“Sacamos las máquinas a la calle y empezamos a reparar cada ruta de la provincia y a construir rutas nuevas después de 30 años”, afirmó el mandatario.
Además, señaló que la Provincia logró reducir los costos de la obra pública y aseguró que esa política permitió avanzar con proyectos de infraestructura. “Bajamos el costo de la obra pública en un 40 %. Eso fue acción, control y seguimiento”, expresó.
Pullaro defendió la inversión en obra pública
En su discurso, el gobernador sostuvo que el Estado debe sostener la inversión para impulsar el empleo y la actividad económica, incluso cuando la economía atraviesa dificultades.
“Cuando una economía no está bien, el Estado tiene que invertir para generar trabajo y derrame económico en cada una de las regiones”, manifestó.
En esa línea, Pullaro remarcó la importancia de las rutas santafesinas para el transporte de la producción nacional y planteó que la Provincia debía intervenir frente al deterioro de la infraestructura vial.
“Por aquí sale el 70 % de la producción del país. Nos teníamos que hacer cargo, dejar de echar culpas, y hacer”, afirmó.
El mandatario también sostuvo que la experiencia santafesina demuestra, según su visión, que es posible ejecutar obra pública en un escenario de restricciones económicas.
Tercer carril: qué cambia con la nueva etapa
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, destacó que el proyecto forma parte del plan de infraestructura vial que lleva adelante el Gobierno provincial.
En relación con la ampliación de la autopista, explicó que la incorporación de nuevos carriles permitirá intervenir más de 100 kilómetros de trazas, al contabilizar los distintos tramos y sentidos de circulación involucrados en los trabajos.
Enrico también señaló que, con la primera etapa ya inaugurada y la nueva fase en marcha, el 20 % de la autopista Rosario-Santa Fe contará con tercer carril.
El funcionario atribuyó el avance de las obras a la disponibilidad de recursos provinciales y a la administración de los fondos destinados a infraestructura.
Por su parte, la gerenta general y presidenta del Fideicomiso de Administración del Corredor Vial AP-01, Liliana Paladini, destacó la importancia de mejorar las condiciones de circulación para el transporte de cargas.
La funcionaria sostuvo que el objetivo es garantizar que la producción llegue a los puertos y a los mercados internacionales, en condiciones adecuadas para transportistas y empresarios.

Cómo serán los trabajos entre San Lorenzo y Timbúes
La segunda etapa abarcará 17,5 kilómetros, desde el acceso a San Lorenzo Centro hasta el empalme con el Desvío Timbúes. De esta manera, el tercer carril avanzará hacia el circuito que conecta con los puertos del sur de Santa Fe.
El plazo de ejecución será de 18 meses. Según lo informado por las autoridades provinciales, los trabajos comenzarán desde Timbúes y avanzarán hacia el sur, con una planificación por tramos para sostener la circulación y reducir las interrupciones en uno de los corredores más transitados de la provincia.
La primera etapa, de 16,5 kilómetros desde la avenida de Circunvalación de Rosario, fue inaugurada el 23 de febrero.
En cuanto a la contratación, el proceso de licitación nacional e internacional recibió nueve ofertas. La apertura se realizó el 26 de febrero en Rosario y la adjudicación se formalizó el 30 de junio.
La empresa Luis Losi S.A. estará a cargo de ejecutar los trabajos por un monto de $70.000 millones, calculado a valores de enero de 2026.
El financiamiento combinará recursos del Gobierno de Santa Fe con un préstamo de la CAF por 150 millones de dólares.
Con esta nueva etapa, la Provincia busca ampliar la capacidad de la autopista Rosario-Santa Fe y mejorar la conectividad logística con las terminales portuarias, en un corredor central para el movimiento de cargas y la salida de la producción regional.


