La Policía Federal realizó ocho procedimientos en Rosario y Acebal, Santa Fe. La investigación busca determinar si hubo un circuito de desvío ilegal de medicamentos hospitalarios. Secuestraron ampollas de distintos fármacos, celulares, una computadora y documentación.
La investigación por el presunto robo y desvío de fentanilo y morfina sumó nuevos procedimientos en el sur de Santa Fe. Este jueves, efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) realizaron ocho allanamientos en tres sanatorios de Rosario, viviendas particulares y una farmacia de Acebal, por orden de la Justicia federal.
Los operativos fueron llevados adelante por la División Operativa de Investigaciones Especiales Rosario y forman parte de una causa que busca reconstruir el recorrido de medicamentos de uso hospitalario que habrían sido sustraídos de los circuitos legales de distribución.
Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron ampollas de distintos medicamentos, entre ellos diazepam, dexametasona y ondansetrón. También incautaron teléfonos celulares, una computadora y documentación vinculada al movimiento y registro de fármacos.

Qué lugares fueron allanados en Rosario y Acebal
En Rosario, los procedimientos se realizaron en los sanatorios Laprida, Delta y Norte, además de dos domicilios particulares ubicados en Buenos Aires al 1300 y Maza al 1100.
En la localidad de Acebal, los efectivos intervinieron en una propiedad de Aristóbulo del Valle al 900 y en una farmacia situada sobre María Saá Pereyra al 600.
En los domicilios particulares de Rosario fueron identificados dos enfermeros, quienes quedaron notificados de la existencia de la causa judicial. No se registraron detenidos durante los operativos, aunque los elementos secuestrados serán analizados para avanzar en la investigación.
Las medidas fueron solicitadas por los fiscales federales Federico Reynares Solari, Daniela Ghiorzi y Rocío Soledad Estrada, y autorizadas por el juez federal Aurelio Cuello Murúa, con intervención de la sede judicial de Venado Tuerto.
El origen de la investigación: una presunta estafa millonaria al PAMI
La causa se originó a partir de una investigación por una presunta defraudación al PAMI, cuyo perjuicio económico fue estimado inicialmente en alrededor de 580 millones de pesos.
En junio pasado, durante un procedimiento realizado en una vivienda de Wheelwright, los investigadores encontraron 243 ampollas de fentanilo y 50 de morfina. El inmueble estaba vinculado a un médico cardiólogo y a un enfermero que quedaron bajo investigación por el presunto suministro irregular de medicamentos y otros hechos relacionados con el ejercicio profesional.
Según la hipótesis investigativa, los fármacos habrían sido utilizados para atender pacientes fuera de los circuitos habilitados, ya que el lugar no contaría con la autorización correspondiente para esa actividad.
A partir de ese hallazgo, los investigadores profundizaron el análisis de la trazabilidad de los medicamentos, es decir, el seguimiento de su origen, circulación y destino. Esa línea de trabajo permitió avanzar sobre la posible sustracción de ampollas en establecimientos sanitarios de Rosario y una farmacia de Acebal.

Buscan determinar cómo se desviaban los medicamentos
Con los nuevos allanamientos, la Justicia busca establecer si existieron faltantes de medicamentos, quiénes pudieron intervenir en su circulación y si hubo un mecanismo de suministro por fuera de los canales autorizados.
La documentación y los dispositivos electrónicos secuestrados serán elementos centrales para reconstruir las operaciones y determinar eventuales responsabilidades individuales.
La investigación continúa en curso y las sospechas deberán ser corroboradas mediante las pruebas reunidas en el expediente judicial.


