El triunfo de Flavio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil tomó por sorpresa a la dirigencia política argentina que esperaba una victoria de Lula da Silva en línea con lo que vaticinaron la gran mayoría de las encuestas. Lo cierto es que el próximo jefe de Estado del país vecino se define en el balotaje del 25 de octubre y toda la región sigue de cerca al proceso. Qué piensan en el gobierno de Axel Kicillof.
Este lunes el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, analizó lo sucedido. Para el funcionario hay tres datos destacables de los comicios: la polarización del electorado, el error de las encuestas y la debilidad de los oficialismos. “Son tiempos de mucha polarización. Se hablaba que había un tercer candidato que podía tener 7 u 8 puntos pero no sucedió. Las sociedades están totalmente polarizadas y me animo a decir que es lo que va a pasar el año próximo en Argentina“, expresó Bianco.
A eso se le suma un contexto regional que parece favorecer a las fuerzas políticas opositoras. En el gobierno de Kicillof analizaron las elecciones presidenciales desde 2018 en adelante en todo Sudamérica y llegaron a una conclusión contundente: de 21 comicios, 18 perdieron los oficialismos. “Lo que está pasando es que en un mundo muy complejo los oficialismos no están pudiendo lograr gestiones positivas por lo menos para la interpretación de la gente”, sostuvo Bianco.

El tercer factor destacable, al menos para Bianco, es que volvieron a fallar las encuestas sobre intención de voto. “La grandísima mayoría salvo excepciones mostraban que en primera vuelta ganaba Lula por distintas proporciones“, recordó el ministro de Kicillof.
Para Bianco los fracasos de las consultoras se verifican “en cada una de las elecciones que hay en todos lados”. Más adelante, se refirió a los relevamientos que se hacen en Argentina y señaló que “son totalmente prematuras” y “terminan siendo instrumentos de manipulación política”.


