La Confederación General del Trabajo (CGT) abrió este viernes las actividades por el Día de la Lealtad con un acto en el Salón Felipe Vallese, donde el reclamo de unidad del peronismo y la necesidad de construir un proyecto político alternativo al gobierno de Javier Milei fueron los ejes de los discursos.
La actividad reunió a dirigentes sindicales, intendentes y funcionarios bonaerenses, y tuvo entre sus momentos políticos la lectura de una carta del gobernador Axel Kicillof, quien vinculó la situación judicial de Cristina Kirchner con la defensa de la democracia y el derecho del pueblo a elegir a sus representantes.
La presencia del expresidente Eduardo Duhalde, los intendentes Julio Alak y Jorge Ferraresi, el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, y la jefa de Asesores del Gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez, entre otros, le dio al encuentro un perfil que excedió la conmemoración sindical. También participaron dirigentes gremiales como Roberto Baradel y se proyectaron mensajes grabados de referentes del movimiento obrero, entre ellos Hugo Moyano, Ricardo Pignanelli y Héctor Daer.
El acto funcionó como una primera señal política de cara al 17 de octubre, en un peronismo que llega a la fecha dividido entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) de Kicillof, La Cámpora y el kirchnerismo duro, el Frente Renovador de Sergio Massa y la Liga de Intendentes. En ese escenario, la CGT buscó instalar un mensaje dirigido a toda la dirigencia: las diferencias existen, pero no deberían impedir la construcción de una alternativa común.
La carta de Kicillof y la única mención explícita a Cristina
La situación judicial de Cristina Kirchner apareció de manera puntual durante el acto. La referencia explícita llegó con la lectura de la carta enviada por Kicillof, en la que el gobernador relacionó la persecución y proscripción de dirigentes populares con la necesidad de defender las instituciones democráticas.
“Los proyectos populares han enfrentado persecuciones y proscripciones. La situación de Cristina Fernández de Kirchner vuelve a poner en evidencia la importancia de defender la democracia y el derecho del pueblo a elegir a sus representantes”, planteó el mandatario provincial en el texto leído durante la actividad.
Kicillof también reivindicó la vigencia de las banderas históricas del movimiento obrero y vinculó la lealtad a Juan Domingo Perón y Eva Perón con la defensa del trabajo, la producción nacional, el desarrollo, la soberanía y el derecho a un salario digno.
Frente a un Gobierno nacional que, según sostuvo, ajusta a los trabajadores, destruye puestos de trabajo, golpea a la industria y avanza sobre derechos conquistados, el gobernador destacó el papel del movimiento obrero organizado.
“¿Qué hacemos hoy con ese legado? La respuesta exige organización, solidaridad y unidad. La lealtad se demuestra con hechos”, sostuvo en otro tramo de la carta.
Fuera de ese mensaje, la situación de la expresidenta no ocupó un lugar central en los discursos del triunvirato. El cosecretario general Octavio Argüello hizo una alusión indirecta al advertir sobre el riesgo de que vuelvan a proscribir a dirigentes peronistas, pero el eje compartido por los tres oradores estuvo puesto en la unidad, la participación y la reconstrucción de un proyecto político.
“No pueden primar los egos y las vanidades”
Jorge Sola, del Sindicato del Seguro, reivindicó la lealtad como un principio del movimiento obrero y la vinculó con la justicia social, el trabajo, la organización comunitaria y la movilidad social ascendente.
“Somos fieles y leales a los principios de la justicia social, la comunidad que se organiza, el trabajo, a pretender seguir siendo felices”, expresó.
El dirigente sindical planteó que la respuesta a la situación económica y social no puede limitarse a una reivindicación sectorial. “No lloremos por nosotros, invitémonos a los trabajadores a construir un proyecto de país con los trabajadores en el centro de la escena”, sostuvo.
Sola también dejó en claro la disposición de la central obrera a participar de una construcción política más amplia. “Demandamos construir un proyecto, nos ofrecemos para construir un proyecto para enfrentar a un gobierno que nos es ajeno”, afirmó.
El reclamo de participación apareció también en el discurso de Cristian Jerónimo, del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio, quien puso el foco en la necesidad de reunir a los distintos sectores del peronismo y dejar de lado las diferencias internas.
“Tenemos que volver a darnos la posibilidad de sentarnos en una mesa. Sabemos que existen matices, diferencias, pero prima el bien común y el bien común es la patria”, señaló.
En esa línea, pidió que todos los espacios asuman la responsabilidad de participar de una discusión común. “No sobra nadie, demos las discusiones que tenemos que dar”, remarcó.
Jerónimo también cuestionó el rumbo del Gobierno nacional y reclamó una respuesta política frente al deterioro social. “La sociedad argentina está esperando otra respuesta de la dirigencia”, sostuvo, antes de insistir en que el peronismo debe volver a gobernar, pero con una construcción “de cara al pueblo”.
El dirigente cerró su planteo con una definición que sintetizó el mensaje sindical hacia la dirigencia: “Basta de los egos, prioricemos el bien común. No hay solución gremial sin solución política”.
Argüello llamó a recuperar la unidad del peronismo
Octavio Argüello, representante del Sindicato de Camioneros y tercer integrante del triunvirato, apeló a la historia del movimiento para plantear el desafío político del presente.
“Día histórico para el peronismo, como lo venimos haciendo hace 81 años”, expresó, en referencia a la movilización del 17 de octubre de 1945. También advirtió que el país vuelve a demandar una defensa de los derechos conquistados.
El dirigente recuperó una de las consignas históricas del peronismo para señalar el camino que, a su entender, debe seguir el movimiento. “Perón dijo unidad y ese es el gran desafío. Tenemos la doctrina y hay que volver a recuperar la comunidad organizada”, afirmó.
Argüello también buscó relativizar las disputas internas y reivindicó la capacidad del peronismo para atravesar sus diferencias sin desaparecer como fuerza política. “Cuando dicen que nos estamos peleando, nos estamos reproduciendo como los gatos. El peronismo jamás va a desaparecer, jamás va a ser terminado”, sostuvo.
El mensaje de la CGT fue claro en su intención de involucrarse en la discusión política y reclamar un lugar en la construcción de una alternativa al mileísmo. La central obrera pidió una mesa común, participación y una dirigencia dispuesta a relegar sus disputas.
La incógnita es si ese llamado encontrará eco en los distintos espacios del peronismo bonaerense. Con el acto del PJ provincial convocado por Kicillof en La Matanza y la movilización kirchnerista prevista hacia San José 1111, el Día de la Lealtad volverá a mostrar que la unidad sigue siendo una consigna compartida, pero todavía sin una estrategia común.


