Un conjunto de diputados y senadores, tanto del oficialismo como de la oposición, todavía insiste con la implementación de la Boleta Única en Papel para esta elección. Pero este reclamo que toma volumen en redes sociales va directo al fracaso. En el Ministerio de Interior, donde sí se trabaja fuertemente para correr un mes las PASO y las generales, remarcan que “no estamos hablando de una reforma electoral, buscamos medidas para realizar la elección en el marco de la pandemia”.
El tema circuló hoy porque legisladores que integran la ONG Red de Acción Política (RAP) presentaron un proyecto de ley para implementar la boleta única en estos comicios. Al frente de esta iniciativa están Graciela Ocaña (Confianza Pública); Marcela Campagnoli (Coalición Cívica); Mayda Cresto (Frente de Todos) y Paulo Cassinerio (PJ); Brenda Austin y Gustavo Menna (UCR); Ingrid Jetter y Omar de Marchi (Pro) y Enrique Estévez (Partido Socialista).
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“Queremos que la Boleta Única de Papel sea Ley. Un trabajo en el que todos los espacios deben ser parte, para garantizar la mayor transparencia en el proceso electoral”, tuiteó Ocaña. “Instamos a adoptar la BUP para favorecer la transparencia de nuestro sistema electoral, fortalecer la democracia y, en este contexto, reducir el riesgo de contagio de COVID-19“, sumó el radical de San Luis Alejandro Cacace.
La discusión por este tema levantó vuelo en las últimas semanas. El jueves pasado el ministro de Interior, Eduardo “Wado” de Pedro llegó al Congreso para buscar un acuerdo con la oposición para modificar la fecha de las elecciones. En el Gobierno señalan que esto es una medida más que se hace en el marco de la pandemia y no una reforma electoral.
En el encuentro, la oposición planteó la necesidad de avanzar con la implementación de la Boleta Única. Pero Wado lo rechazó de entrada. Dijo que estaba dispuesto a discutir el tema pero que se haga en el marco de una reforma electoral para los comicios más adelante, incluso propuso la creación de una comisión para analizar este tema.
En este marco, los opositores reconocieron que era correcto el planteo de Wado. Quedaron en avanzar en un borrador con las posibles fechas para las elecciones legislativas de este año, que serían el 12 de septiembre y el 14 de noviembre. Pero nada resolvieron sobre la Boleta Única.
En el entorno del ministro de Interior remarcaron que “los cambios en la metodología son impracticables con un calendario electoral en marcha. No obstante, se resolvió avanzar en la integración de una comisión para que el Congreso y el Ejecutivo discutan propuestas para mejorar el sistema electoral argentino”.
Es por esto, que el proyecto de ley que presentaron un puñado de oficialistas y opositores y movieron en redes sociales como una salvación a la patria, va camino al fracaso. El Gobierno insiste que cualquier modificación que se realice al sistema electoral en este momento estará vinculado a las medidas de prevención de contagios de coronavirus.
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