Un comandante de avión puso el foco en una de las postales más repetidas (pero menos vistas en persona) de la región: La Plata desde el cielo. La foto, publicada por la cuenta @GaboAir, muestra el entramado urbano de la ciudad al atardecer, con la leyenda: “Ese ‘cuadrado’ es la Ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires. Así se veía ayer”.
El posteo, subido el domingo a las 23:14, superó las 19.700 visualizaciones, sumó 721 “me gusta”, 35 reposteos y 15 comentarios en apenas unas horas.
GaboAir se define en su perfil de X como piloto de línea aérea y comandante de Boeing 737 NG/Max. Su cuenta, verificada y con más de 13.000 seguidores, suele compartir imágenes tomadas desde la cabina durante sus vuelos, pero pocas generan tanta repercusión como esta vista de la capital bonaerense, fundada en 1882 bajo el trazado del arquitecto Pedro Benoit.
Un trazado que alimenta teorías desde hace más de un siglo
Lo que en la foto aparece como un simple “cuadrado” es, en realidad, un entramado mucho más complejo: una grilla ortogonal atravesada por diagonales y organizada en torno a plazas dispuestas cada seis cuadras.
Ese diseño, único en su tipo en el país (y muy pocos en el planeta), es el que desde hace décadas alimenta una hipótesis que circula entre historiadores y curiosos por igual: que las diagonales de Benoit no fueron trazadas al azar, sino siguiendo simbología masónica como la escuadra y el compás de las diagonales 73, 74, 79, y 80.

La teoría sostiene que la superposición de líneas dibuja figuras asociadas a la iconografía de la masonería, a la que perteneció el propio Benoit y la mayoría de los fundadores. No hay consenso académico cerrado sobre el asunto, pero es un tema que reaparece cada vez que una imagen aérea como la de GaboAir circula por las redes.
Fonticelli profundizó el debate en un libro
Justamente sobre ese cruce entre la masonería y la historia platense trabaja el historiador Alberto Fonticelli, entrevistado meses atrás por Infocielo Play para una nota sobre el origen masónico del trazado de la ciudad.
El viernes pasado, Fonticelli presentó en La Plata su libro “La Masonería: historia y origen”, una obra centrada en la influencia (pasada y presente) de esa institución en los ámbitos social y político.
La presentación se realizó en Estudio A, sobre calle 36 N° 1628, con la colaboración del Centro Cultural ESPACIO A. En el encuentro, Fonticelli planteó al público una serie de preguntas que atraviesan buena parte de su investigación: si la masonería debe entenderse como una sociedad secreta (él la define como “discreta”), una red de poder, una escuela de pensamiento o un espacio de formación moral e intelectual.

La convocatoria, según agradeció después el propio autor en sus redes, reunió a un grupo interesado en profundizar sobre una temática que, admitió, suele estar rodeada de mitos y teorías conspirativas más que de información concreta.
La “coincidencia” entre la viralización de la foto aérea y la reciente presentación del libro reinstala, una vez más, una pregunta que en La Plata nunca termina de cerrarse del todo: cuánto hay de diseño simbólico y cuánto de ‘casualidad’ en las diagonales que definen a la ciudad.
Quienes quieran ir más a fondo pueden repasar la entrevista completa que Fonticelli brindó a Infocielo Play sobre el origen masónico del trazado urbano.
Por ahora, la imagen tomada desde una cabina a 35.000 pies (más de 10 mil metros) de altura logró lo que ninguna postal turística: poner sobre la mesa un debate que atraviesa la historia, la arquitectura y el folclore local de la ciudad.


