Desde las primeras horas de la madrugada del miércoles, las inmediaciones de 25 y 32 en el Estadio Único Ciudad de La Plata se convirtieron en el epicentro de un ritual inolvidable. Miles de “ARMYs” transformaron el paisaje de La Plata en una fiesta repleta de luces moradas, pancartas y devoción colectiva.
Ni el sol intenso de la mañana ni los chaparrones intermitentes de la tarde pudieron frenar la vigilia antes del ansiado inicio del Arirang World Tour en Argentina.
Un fenómeno federal e internacional
En el terreno, las cámaras de Infocielo recorrieron la marea humana descubriendo que la fiebre K-pop no conoce fronteras.
Los relatos se multiplicaban en cada esquina: “Yo vengo de Mendoza”, comentaba una fanática entre sonrisas; “yo de Catamarca”, agregaba otra a su lado. La convocatoria trascendió cualquier límite: llegaron micros desde Comodoro Rivadavia y seguidoras desde Perú y Bolivia. “Venimos de República Dominicana, pero vivo en Estados Unidos. De allá viajamos para ver los tres shows”, expresaba con entusiasmo una fan que aguardaba en la fila.
“Chinitos no, coreanos”: pasión y favs
A lo largo de los accesos, el intercambio de “freebies” (fotocards y recuerdos hechos a mano) le daba color a la jornada. Entre banners y “toploaders” decorados con luces LED para iluminar las imágenes de sus integrantes predilectos, las jóvenes compartían historias y convicciones.
“Me he peleado con familiares por RM y porque dicen ‘los chinitos’. ¡Chinitos, discúlpame! Coreanos, vamos a ubicarnos en la palmera donde debemos de estar”, exclamó entre risas una asistente, marcando postura frente a los prejuicios. Muy cerca, otra fanática mostraba la foto de Suga adornada con guirnaldas luminosas: “Es muy talentoso, baila muy bien, canta muy bien… lo amo”, aseguraba emocionada.
Choripán patrio en lugar de sushi
La gastronomía del predio también tuvo su momento estelar. A tono con el folklore de las inmediaciones, las parrillas trabajaron a ritmo frenético.
“Sushi no… los orientales son más del sushi. Acá ¿qué onda? Una bondiola, un chori se comen”, bromeó un parrillero apostado sobre la avenida.
Sorprendido por la demanda, el comerciante relató: “Puse una bolsa de 12 kilos, aproximadamente 100 chorizos, y salieron todos. Tres bondiolas se vendieron en menos de 40 minutos. Hasta gente venezolana pidió probar el chorizo argentino”.
Proyectos, luces y fiesta bajo la lluvia
Entre cánticos y banderas, el fandom terminaba de ajustar iniciativas para agasajar a la banda.
De cara al cumpleaños de Jimin, prepararon una sorpresa especial: “Después de su último discurso vamos a cantar el feliz cumpleaños”, detallaron.
Ellos, ya en el escenario se encargaron de homenajear al ídolo máximo del fútbol argentino actual: el archi famoso e “inoxidable” Lionel Messi.
La previa en La Plata demostró ser una auténtica “misa K-pop”, donde la pasión colectiva le ganó a la lluvia. “Queremos que los chicos vean lo que es el público argentino, enérgico y apasionado”, coincidieron mientras las puertas del estadio finalmente se abrían.


