La escena resulta especialmente grave por quiénes son los protagonistas: dos integrantes de la Policía Federal Argentina que tenían funciones en el área de Inteligencia terminaron detenidos por la Policía Bonaerense, acusados de formar parte de una banda dedicada a robar casas cuando sus dueños no estaban. El caso comenzó a investigarse por un escruche cometido en Villa Bosch y terminó con un arsenal y dinero secuestrados en una vivienda de Bella Vista.
La investigación se inició por un robo ocurrido el 11 de julio, cuando delincuentes ingresaron por la fuerza a una casa ubicada sobre Segundo Sombra al 5500, en Villa Bosch. El trabajo de los investigadores del Grupo Táctico Operativo de la Comisaría Tres de Febrero 9ª permitió reconstruir parte del movimiento de los sospechosos a través de cámaras de seguridad.
Uno de los vehículos que apareció vinculado al hecho fue un Volkswagen Vento, que según la investigación se desplazaba acompañado por otro automóvil. A partir de seguimientos y tareas encubiertas, los detectives lograron localizar el rodado en San Miguel.
Pero el dato que terminó de sacudir la investigación fue la identidad de quienes estaban vinculados al vehículo: dos empleados de la Policía Federal que prestaban funciones en la División Inteligencia.
Se trata de D. G. P., de 45 años, señalado como el conductor del Vento, y A. L. C., de 43, quien viajaba como acompañante. Ambos tenían funciones administrativas dentro del área de Inteligencia de la fuerza federal y ahora quedaron bajo investigación judicial.
El arsenal que apareció en Bella Vista
Después de interceptar el vehículo, la Justicia autorizó un allanamiento de urgencia en el domicilio de Moine al 800, en Bella Vista, del que acababan de salir los dos sospechosos.
El resultado del procedimiento profundizó las sospechas: los investigadores encontraron siete armas de fuego de puño, tres de ellas consideradas armas de guerra, además de una importante cantidad de municiones de distintos calibres.
También fueron secuestrados 2.400 dólares y 110 euros, teléfonos celulares y documentación considerada de interés para la causa.
El Volkswagen Vento AD 335 JG, señalado como uno de los vehículos utilizados en los escruches investigados, quedó igualmente secuestrado.
La UFI N° 10 del Departamento Judicial San Martín avaló el procedimiento y dispuso la aprehensión de ambos efectivos bajo la acusación de robo agravado por su comisión en poblado y en banda con efracción.
Ahora deberán comparecer ante la Justicia para ser indagados. Mientras tanto, la investigación busca determinar qué participación concreta tuvo cada uno de los policías federales y si existen otros integrantes de la banda detrás de los robos investigados.


