El equipo de afuera parece una cosa, pero desde adentro muestra todo lo contrario. Lucas Bernardi toma decisiones fuertes cuando elige a los jugadores, los cuales dentro de la cancha siempre demuestran estar a la altura, jugando bien o mal, hay una respuesta.
El juego de este Estudiantes se adapta a la circunstancias y al contexto, parece que tiene una idea definida aplicable al rival de turno y por ahora le está dando buenos resultados, ya que cosechó 7 puntos de 9 en juego.
En tres fechas jugó con tres equipos y esquemas diferentes, pero siempre dejando en claro que ya sea aquí o allá, el equipo sabe cómo pararse y afrontar los partidos. Fue y le ganó a Independiente en Avellaneda, hizo lo justo en La Plata ante Newell´s y terminó goleando, y ayer en el Bosque entendió el marco y trabajó para irse al menos con un empate.
Lo paradójico es que este equipo es más discutible antes de los partidos que después, ya que hasta el momento, las elecciones de Lucas Bernardi fuero acertadas porque claro, hay una idea que trasciende los protagonistas.
Es real que su juego no convence, pero tiene más que ver con que es una consecuencia del momento y no de una idea definido que trasciende a quien está enfrente. Más allá de eso, es una elección que por ahora da frutos.
Estudiantes no jugará dos partidos de la misma manera y con los mismos jugadores, eso nunca pasará porque los rivales cambian al igual que los momentos, por eso el equipo se pone el casco, llena la botellita de agua y se sube a la todo terreno.


