¿Qué se entiende por refuerzo? ¿Acaso un jugador que vuelve de una cesión debe ser considerado etimológicamente como “refuerzo“? ¿O es apenas una vuelta?
Alexis Steimbach, desde lo conceptual, es algo más que una incorporación: regresó de su cesión en Tristán Suárez y se acopló en una posición que quedó vacante por la salida de Juan Pintado. Aunque al emigrar lo hizo como un volante diestro, se reconvirtió y de lateral derecho está rindiendo.
Su demostración cabal de que ha modificado su estilo fue el pase gol que le dio a Marcelo Torres en la jugada del 1-0 frente a Gimnasia de Mendoza: se cerró, esperó con pausa y metió el toque filoso para dejar al Chelo de cara al arquero de los mendocinos. Y zácate.

La presencia de Steimbach ha sido importante en este Gimnasia: su presentación frente a Racing en la primera fecha fue muy auspiciosa (bloqueó una zona en la que el equipo de Gustavo Costas ataca y mucho con Gabriel Rojas), repitió aunque sin tanto brillo ante River -fue el más claro- y en cada cruce fue elevando su nivel.
Es por eso que para los hinchas del Lobo, tener a Alexis Steimbach volcado a la derecha ya no es algo provisorio sino natural: la confianza que Fernando Zaniratto le ha dado le sirvió al pibe de Coronel Suárez para asentarse. Para hacer rendir ese 1,84 metro, ese talento que festejan los Triperos. Y también los de Suárez: hay cuentas de Tristán que celebran el gran momento del pibe.

