Con un año en el puesto de Director Técnico del seleccionado argentino, Jorge Sampaoli se ve envuelto en varios puntos en lo que ni él mismo se reconoce y en un ciclo, pequeño, pero que tiene pocos puntos positivos. Marcados más aún en el proceso mundialista repasamos las idas y vueltas del DT.
Habían pasado horas desde su confirmación y llegada al nuevo puesto cuando en conferencia de prensa citó a Mascherano: “Para mi Javier es defensor”. No solo el ex Barcelona, ahora en la liga de China, fue el cinco del seleccionado todo el mundial sino que fue clave dentro y fuera de la cancha para “congeniar” el once titular.
El armado de la lista debería ser una nota en sí mismo. En la de 35 inscribió a jugadores que casi no habían pisado el vestuario y en la de 23 generó dudas con ausencia de volantes centrales, o presencias que no estaban al 100% desde lo físico. Enzo Pérez estaba afuera, de vacaciones, y ante el llamado de urgencia por la lesión de Manuel Lanzini lo utilizó y fue clave en los últimos tres partidos.
Lo Celso era el intocable dentro del once titular, el equilibrio en la mitad de la cancha al lado de Mascherano: no jugó un minuto. Nunca fue opción, incluso cuando hubo varios cambios en ese sector.
Tras la lesión de Sergio Romero, Franco Armani era el arquero para todo aquel que viera fútbol, incluso por hobbie, pero no. El DT prefirió a Caballero por “conocer al grupo” y los resultados quedaron a la vista de todos.
Después el 1 a 6 antes España se intentó fortalecer la defensa con una idea clara pero el modus operandi fue probar con línea de 3, línea de 4, un cinco, doble cinco. Y para darle más emoción al final, en un partido clave cuando ya no hay revancha probó ante Francia sin 9. Él mismo admitió que no trabaja la pelota parada porque no la considera un aspecto determinante del juego.
A esta hora Sampaoli no renunció y en la AFA aguardan un gesto para que dé un paso al costado. Hay que tener en cuenta que Sampaoli tiene cuatro años más de contrato y de querer cortar el mismo habrá que desembolsar la cantidad de 20 millones de dólares (ya se habían puesto 3 millones y medio de dólares para sacarlo del Sevilla).
Las próximas horas serán cruciales y mientras se espera la palabra de Messi para conocer sus sensaciones y ver su continuidad o no con el conjunto nacional, Sampaoli y compañía empiezan a definir su futuro.



