Con Argentina ya en la final, en la previa de otro torneo en el que buscarán cortar la racha de 23 años sin títulos, Sergio Romero habló en diálogo con ESPN FC y contó cuáles son sus sensaciones de cara al trascendental partido que estarán disputando el próximo domingo.
“Hemos perdido dos finales que no merecíamos perder. El fútbol y el trabajo le dieron revancha a este grupo y ahora tenemos una nueva final“, valoró pensando en no dejar pasar el tren esta vez, luego del Mundial de 2014 y la Copa América de 2015.
Sobre el nivel del equipo en el certamen que están disputando, sostuvo: “El tiempo hace que la idea esté más aceitada. Tenemos la confianza de que el grupo puede lograr ese fútbol que el país quiere. Estamos contentos por el crecimiento que hemos tenido”.
“No hay algo que pueda traer viejos recuerdos o que opaque lo que están haciendo en el campo de juego. Están todos conectados con esto. Se ha formado una familia y todos se preocupan por todos”, manifestó dejando de lado la influencia de las finales perdidas.
Pensando en el domingo, Chiquito deseó: “Este grupo está más allá de todo. Nos falta el último pasito para que de una vez por todas se cumpla un objetivo al cien por ciento y Dios quiera que sea el puntapié inicial para lo que viene”.
“Tengo un segundo chip en la cabeza. Uno para el club y otro para la Selección. Sueño con esto, con estar acá. Al día de hoy, hace siete años que vengo estando. Quiero estar en este lugar”, cerró dejando en claro su compromiso más allá de tener pocos minutos en Manchester.

