En tiempos donde las redes sociales son algo cotidiano y que conviven con cada una de las personas, los jugadores de fútbol no están ajenos a eso. La gran mayoría tienen actividad diaria en las diferentes plataformas digitales, como puede ser Instagram, estando con un vínculo estrecho con los fanáticos.
Inevitablemente los protagonistas que son parte del mundo Estudiantes no son ajenos a eso, con un ritmo de vida que tiene mucho esfuerzo por el alto rendimiento, pero también usando la tecnología, en algo igualmente no es novedoso, ya que desde hace más de 10 años esto se introdujo en el día a día.
Uno de los que vivió una situación desafortunada con su mentalidad fue Diego Mendoza, que defendió la camiseta del Pincha en la era de Gabriel Milito, aunque sin los mejores rendimientos. En una entrevista, el delantero hizo una cruda reflexión. “Yo ganaba 1.000 pesos por mes, y en mi segundo contrato ganaba 80.000”, aseguró. Mientras él compraba su primer departamento, sus amigos recién estaban alquilando para ir a estudiar o terminando el primer año de facultad.

“Hay mucha gente alrededor, pensás que son todos tus amigos y empieza como una bola cada vez más grande, y tu ego también se hace cada vez más grande. Los primeros partidos decís ‘¡wow, cómo vuela!’, y a los diez partidos decís ‘¿qué pasó con el que debutó?'””, continuó.
Tras ello, destacó el trabajo humano de Milito como entrenador del León. “Hasta el mismo Gaby me llamó y me dijo: ‘vos querés hacer esto, esto y esto, tenés que lograr todo esto… no podés venir tarde a entrenar, yo ya sé a dónde vas, dónde salís, con quién te juntás'”, señaló en diálogo con El Fútbol Podcast.
Por último, habló del mareo que le provocó llevar una casaca tan pesada. “Cuando me pusieron la 9 de Estudiantes y jugué cinco partidos, pensé que era Benzema… lejísimo de ser Benzema”, sentenció.

